<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350</id><updated>2011-11-27T16:00:41.443-08:00</updated><category term='vinos recomendados'/><category term='mejores vinos'/><category term='vinoteca'/><title type='text'>Erase una vez el vino - La visita</title><subtitle type='html'>Este blog contiene los relatos bajo el título La visita del concurso de relatos breves "Érase una vez el vino" de www.turismodevino.com</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>54</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2358526379065509920</id><published>2009-11-29T06:22:00.000-08:00</published><updated>2011-02-11T12:22:03.926-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 1 y Ganador del Certamen)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKEGW75zPI/AAAAAAAAAhw/UC79n19j5CI/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409531347196300530" style="float: right; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 200px; height: 170px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKEGW75zPI/AAAAAAAAAhw/UC79n19j5CI/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. También la mía.&lt;br /&gt;Por aquel entonces trabajaba en la bodega los meses de verano como mozo de almacén. Con ese dinero extra me podía permitir algunos caprichos el resto del año sin tener que sablear a mis padres. Además, me gustaba el ambiente de la bodega, con sus imponentes castillos de barricas, la mezcolanza de olores a roble y bosque salvaje, y el silencio monacal de las salas donde el vino meditaba su transformación.&lt;br /&gt;La muchacha apareció entre el grupo de turistas atolondrados. Algunos aún llevaban puestos los bermudas y el fiasco de un día sin playa se les notaba en la cara. Por el contrario, ella irradiaba una placidez letárgica impropia de una adolescente.&lt;br /&gt;Su sosiego contrastaba con mi excitación. Me pareció un ser virginal, una nativa inmaculada, el mejor fruto donde pecar. Y es que por aquel entonces, la verdad, yo andaba en plena efervescencia.&lt;br /&gt;Mi oportunidad se presentó al quedarse rezagada del grupo. La encontré inclinada sobre una barrica con la oreja pegada a la madera.&lt;br /&gt;–¿Escuchas algo? –pregunté. Poco había que escuchar allí dentro, pero me hice el ignorante para no parecer pretencioso.&lt;br /&gt;Ella se sonrió y siguió con la oreja pegada a la barrica. Luego me sorprendió con aquel comentario:&lt;br /&gt;–Escucho el viento que un día sopló entre las vides, la lluvia que refrescó los frutos que aquí fermentan, el canturreo de los jornaleros tratando de hacer la labor más llevadera...&lt;br /&gt;–¿Estás loca? ¿Me estás tomando el pelo? –le interrumpí.&lt;br /&gt;La muchacha me agarró de la mano y me pidió silencio. Luego me inclinó junto a ella y me invitó a escuchar...&lt;br /&gt;Ese día, con la oreja pegada a la barrica y sus labios a dos centímetros de los míos, pude escuchar la vida oculta que subyace sobre las cosas auténticas.&lt;br /&gt;Las cosas auténticas se transforman en otras para mejorarse, como la uva en vino, pero conservan la esencia de lo que fueron. Las personas también nos transformamos. Yo tuve la suerte de encontrar aquel día la barrica donde hoy reposa mi madurez. Y cuando el mundo se nos desdibuja alrededor por los sinsabores de la vida en pareja, nos acurrucamos el uno junto al otro con el oído presto. Entonces llegan desde muy lejos las suaves risas de aquellos dos jóvenes que se besaron en los pasillos de una bodega, el susurrar de las primeras caricias, los hormigueos por la ocultación, el bullir de los años gozosos. Y esto nos basta para seguir fermentando nuestro amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DE LA HISTORIA. Si buscas vivir una historia como la de este relato, te recomendamos dormir en un&lt;a href="http://www.turismodevino.com/hotel-restaurante-bodega/larioja.php"&gt; hotel bodega, en la Rioja, u otra región vinícola&lt;/a&gt;. Hay muchas opciones que están esperando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2358526379065509920?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2358526379065509920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-1-y-ganador-del.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2358526379065509920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2358526379065509920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-1-y-ganador-del.html' title='La visita (versión 1 y Ganador del Certamen)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKEGW75zPI/AAAAAAAAAhw/UC79n19j5CI/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-1056072109303408163</id><published>2009-11-29T06:21:00.004-08:00</published><updated>2011-05-09T13:17:25.044-07:00</updated><title type='text'>La visita (versión 2)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKFiE7inMI/AAAAAAAAAh4/nhdEmXspqwI/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409532922910907586" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 200px; height: 170px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKFiE7inMI/AAAAAAAAAh4/nhdEmXspqwI/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. En particular la suya, la del gran catador. Había olvidado ya cómo empezó todo y sin embargo no conservaba nada de su otro yo, el de antes de la lluvia, del baño frustrado, de la incursión obligada tierra adentro, donde la vista se perdía entre viñedos y emparrados… El gran catador, que no podía entender ya su vida sin el vino. El vino, que le había descubierto sus secretos, que le había despertado sus sentidos. - ¿Qué bebida te pido, un vino? – le espetó ella. ¡Bebida el vino!, sólo la palabra le ofendía. - Bebida es lo que se ingiere, querida, lo que se hace pasar por el gaznate con prisa para que llegue al estómago y sacie la sed. El vino es mucho más que una bebida, es la esencia de la tierra, es la síntesis de un proceso y la conjunción de los sentidos. El vino no se bebe, se degusta, igual que no se lee un verso como quien lee un anuncio por palabras. Sí, un verso. No se necesitan conocimientos previos para disfrutar de un verso, ni siquiera saber quién lo ha escrito, basta abrirse, escuchar y sentir. Adiós, ríos, adiós fontes, adiós, regatos pequenos… Llevaba un rato pensando en ella e intentando recordar su nombre. Apenas recordaba su cara y sin embargo no podía olvidar el color de sus ojos, el olor de su pelo, el sabor de sus besos ni el tacto de su piel. Debía de ser deformación profesional. Le pasaba lo mismo con el vino, era incapaz de retener una añada, un nombre o una etiqueta. Pero el olor se le impregnaba para siempre en la memoria y con él todo lo demás, como si fueran atributos indisolubles unos de otros. Como el huevo y la gallina, no sabía qué había surgido antes, el desarrollo de su habilidad organoléptica o su amor incondicional al vino. En alguna ocasión, le contaron que los miembros de una tribu - y de nuevo no recordaba su nombre – se pasaban de mano en mano un plátano maduro y aspiraban su olor para alimentarse. De la misma manera parecía disfrutar él de una copa de vino, le bastaba su olor y catarlo brevemente para satisfacer todos sus sentidos. El resto, pura gula, gourmandise, como dicen los franceses. Bien pensado, ni huevo ni gallina, de pronto le vino a la memoria, todo empezó en aquella bodega. La primera que visitó en su vida cautivó para siempre sus sentidos. Todo era olor. El campo, la tierra, las uvas, los olores de fermentación, el olor a barrica, el olor a humedad en las galerías subterráneas, el olor en el laboratorio, en la sala de catas y el olor que deja el vino en la copa vacía. Borracho de olor. Se preguntaba qué hubiera escrito Proust si hubiera preferido un vino a una magdalena. Quizás él nunca visitara una bodega, quizás el destino no se lo hubiera puesto tan fácil. Bendita lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Relatos del concurso de relato corto de vino: Érase una vez el vino. Para encontrar inspiración:&lt;/span&gt; encuentra la inspiración en&lt;a style="font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255);" href="http://www.winetourismspain.com/wine-hotel/france.php"&gt; un wine Resort and hotel en "La France"&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-1056072109303408163?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/1056072109303408163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1056072109303408163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1056072109303408163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-2.html' title='La visita (versión 2)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKFiE7inMI/AAAAAAAAAh4/nhdEmXspqwI/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6290555415182299782</id><published>2009-11-29T06:21:00.003-08:00</published><updated>2010-01-06T12:25:28.497-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vinoteca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mejores vinos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vinos recomendados'/><title type='text'>La visita (versión 3)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKGMRGg4LI/AAAAAAAAAiA/OnN99nKn_KQ/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409533647732662450" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 200px; height: 170px;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKGMRGg4LI/AAAAAAAAAiA/OnN99nKn_KQ/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. Roberto, que siempre había sido el más retraído del grupo de compañeros, tal vez por el delicioso embrujo que se respiraba en aquel lugar y por la natural amabilidad de la persona que los atendió y les enseñó con una especial cordialidad, todo lo relacionado con la bodega e, incluso, leyendas que tenían como escenario aquel mágico lugar, se encontró, sin saber como, saboreando una copa de Sauvignon Blanc y luego otra y hasta una tercera. Cuando concluyó ésta, quizá (pensó él) por la poca costumbre que tenía de beber vino, notó una extraña sensación, como si alguien le lanzara una mirada penetrante que le recorriera la nuca y la espina dorsal y sin saber por qué, se giró y vio en el fondo de la bodega, sentado en una silla desvencijada, con el codo apoyado en una mesa, no en mejor estado que la silla, un hombre mayor que, ubicado en lo que parecía ser su rincón habitual, bebía lenta y pausadamente una copa de vino. Tenía un aspecto noble, pero a la vez sencillo y agradable, respiraba dignidad y trasmitía paz y tranquilidad. No supo nunca por qué, quizá porque el vino le dio la fuerza suficiente para hacerlo, pero se dirigió al anciano y le preguntó quien era y que hacía allí. Éste mirándole fijamente a la cara, le contestó con rotundidad que era el espíritu del vino, sólo visible para personas sensibles o para enamorados. -¡Cómo que el espíritu del vino! contestó Roberto. - Si, mi buen amigo, prosiguió el anciano. Todo vino que se precie está tan vivo como lo estás tú y por tanto tiene espíritu, sólo que hay muy pocas personas con la sensibilidad suficiente para vernos (y menos en estos tiempos que corren, que la sensibilidad, no es precisamente algo que esté muy valorado). Hay que estar dotado de esa virtud, o amar profundamente a alguien, para que podamos ser visibles. Roberto no daba crédito a lo que oía y lo miró con aire socarrón pensando que el anciano estaba algo ido, pero al ver que éste miraba a los que estaban detrás de él y sonreía, se giró, miró al grupo y vio que María (el amor de su vida, aquella con la que soñaba la noches que podía dormir, la misma que, el resto de las noches le quitaba el sueño y a la que nunca se había atrevido a decirle nada de sus sentimientos hacia ella), les observaba. Y vio como miraba a ambos alternativamente y como le preguntaba con la mirada y con movimientos de su cabeza, quien era aquel anciano. ¡Ella también lo veía! Y en ese preciso momento lo comprendió todo. El amor que hacía tanto tiempo sentía por María era correspondido. Se acercó a ella y fue sublime. Sin mediar palabra se fundieron en un largo y apasionado beso que causó gran asombro, aunque también alegría (todo hay que decirlo) en el resto de los miembros del grupo, porque lo intuían hacía ya algún tiempo. Acaban de cumplir 28 años de matrimonio. Siguen teniendo un profundo amor al vino que los unió y así se lo han transmitido a sus hijos, y durante todo ese tiempo han ido año tras año año, la misma fecha en que ocurrió lo que os estoy contando, a la misma bodega. Nunca más vieron al anciano, pero éste (el espíritu del vino) los hizo felices y seguirá haciéndolo para el resto de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog es resultado del concurso de relato breve de turismodevino.com. Si deseas información sobre &lt;a href="http://www.turismodevino.com/mejores-vinos.php"&gt;los mejores vinos del mundo &lt;/a&gt;y sobre nuestra sección &lt;a href="http://www.turismodevino.com/vinoteca-vinos-recomendados.php"&gt;La vinoteca, con vinos recomendados&lt;/a&gt;, puedes acceder a la web en los links que marcamos para leer al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6290555415182299782?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6290555415182299782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-3.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6290555415182299782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6290555415182299782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-3.html' title='La visita (versión 3)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKGMRGg4LI/AAAAAAAAAiA/OnN99nKn_KQ/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-5912382951500248281</id><published>2009-11-29T06:21:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T06:40:04.840-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 4)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKHvfQDANI/AAAAAAAAAiI/_jknQhtQEkM/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409535352337793234" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKHvfQDANI/AAAAAAAAAiI/_jknQhtQEkM/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas… y la de Toby.Apenas se detuvieron, Laura descendió, enfurruñada como una niña y echando pestes contra Carlos por haberla llevado a aquel santuario de borrachos. Eso no encajaba con su idea de unos días de vacaciones. Pero así era él; egoísta hasta las trancas cuando se trataba de algo relacionado con su afición al vino. Durante los dos años que llevaban casados, había intentado echarla a la bebida. O al menos era lo que ella pensaba cada vez que le escuchaba repetir: un vasito en las comidas es beneficioso. Pero se resistía. No quería animarle en su afición de visitar bodegas, asistir a catas de vino o gastarse de vez en cuando una pequeña fortuna en unas botellas de lo que él denominaba tesoro de vida.Carlos entró en las instalaciones con una visita guiada. Ella, fiel a su espíritu de contradicción, se sentó frente al mar de vides que se extendía hacia el horizonte. Contemplar el oleaje verde y dorado que provocaba la brisa sobre las hojas de las cepas, la llenó de paz.Una canción silbada suavemente le hizo girarse. Era un anciano que juntaba sus labios arrugados para emitir el sonido. Le acompañaba un pastor alemán de tan solo tres patas. El abuelo se sentó a su lado y el perro se acomodó junto a sus zapatillas blancas. Laura se sentía tan relajada que no le importó.—No eres de por aquí —comentó el viejo—. Y tampoco parece que te guste el vino —añadió, señalando con la cabeza la entrada a la bodega.—No sé si me gusta —reconoció.—¿Y los perros? ¿Te gustan los perros?—Por primera vez estoy cerca de uno —admitió alzando los hombros.Carlos, arrepentido de haberla dejado sola, abandonó la bodega antes de finalizar la visita. Encontró a Laura en el lugar en que la había dejado, pero con compañía y una botella de vino en las manos. La observó de lejos, pensativo. Reconocía que al casarse se había convertido en una protestona insufrible, pero la entendía. Sabía que lo hacía porque temía ceder una primera vez, para terminar siendo como su madre, que hizo dueño y señor de su voluntad a su marido en cuanto pronunció el sí. Por más que intentaba demostrarle que él era otro tipo de hombre, a ella le horrorizaba claudicar ante la trampa del amor y la devoción. Hacer siempre su voluntad sin consultarle le hacía sentirse más fuerte, pero él sabía que esas solitarias victorias también la hacían desgraciada.Se acercó despacio y se sentó a su lado. La miró con la adoración con la que llevaba haciéndolo desde que la conoció.—Te quiero —le susurró, bajito.—Me acaban de regalar un perro —para sorpresa de Carlos, consultó—: ¿Podríamos acomodarlo en el jardín? —Él asintió con la cabeza mientras le sonreía—. También me han regalado esto —alzó la botella y enarcó una ceja—. ¿Podría ponerla junto a las de tu colección?—Nuestra colección, querrás decir.—Eso. Nuestra colección. ¿Podré?—¿Piensas echarte a la bebida? —bromeó.—Nunca es tarde —dijo riendo—. Me acaban de contar... —miró a su izquierda, pero el viejo no estaba. No entendía que con su cansado caminar hubiera desaparecido en un instante. Recorrió con la mirada el mar terrestre del que emergía el silbido del viento.—Te he echado de menos —musitó Carlos.—¿Ahí dentro? —preguntó, extrañada.—Aquí dentro —corrigió, cogiéndole la mano y colocándola sobre su propio corazón—. Aunque nunca pensé que regresaras acompañada por... ¿Tiene nombre nuestro perro?El silbido del viento regresó a sus oídos. Ella sonrió.—¿Te parecería bien llamarlo Toby? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-5912382951500248281?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/5912382951500248281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-4.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5912382951500248281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5912382951500248281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-4.html' title='La visita (versión 4)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKHvfQDANI/AAAAAAAAAiI/_jknQhtQEkM/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-1753386978355049839</id><published>2009-11-29T06:06:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T06:34:41.794-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 5)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKAFku9lCI/AAAAAAAAAho/HnaHqqpvQmo/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409526935673738274" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKAFku9lCI/AAAAAAAAAho/HnaHqqpvQmo/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas para siempre. Yo había empleado tanto tiempo y dinero en terapias ineficaces, en libros de autoayuda, en citas a ciegas, en viajes para escapar de mi rutina vital… Me apunté a estas vacaciones sin fijarme en el itinerario. Este año ni siquiera mi prima me acompañaría, me daba igual ir a un sitio que a otro, sólo aspiraba a pasar unos días tranquilos en la playa, aderezados con alguna escapada cultural. Pero aquel día gris programaron una visita a una bodega cercana y, aunque no me crea nadie, lo confesaré, ¡yo no había probado el vino en mi vida! Otras bebidas alcohólicas que mis amigos me obligaron a ingerir a altas horas de la madrugada, lo único que me habían producido eran ganas de vomitar. Desde pequeña tuve miedo del vino. Rojo como la sangre, prohibido por mis mayores. Miedo a perder el control, a reaccionar improvisadamente, a no planificar de antemano. Mucha gente me consideraría una persona de costumbres aburridas. Siempre que comía en un buen restaurante, a la hora de elegir la bebida elegía “agua mineral”. Por eso la idea de visitar la bodega me inquietó desde el principio, aunque rápidamente pensé en rechazarlo cuando me lo ofrecieran, como de costumbre. El problema surgió cuando un hombre moreno, de ojos profundos y voz suave, fue explicando el proceso por el que las uvas llegan a convertirse en aquel elixir delicado. Poco a poco la oscuridad, el eco, el olor de la tierra mojada fue invadiendo el ambiente. Cada vez me encontraba más intranquila, mis temores se estaban agolpando en mi mente hasta que se toparon contra una copa que él me ofrecía. Nunca había sentido su aroma de aquella manera. Cogí la copa sin pensarlo, cuando él me la ofreció no pude rechazarla… sólo un sorbo no me pondría en peligro… levanté la copa para inclinarla y admirar su tonalidad y consistencia como hacía ese hombre que no paraba de mirarme fijo a los ojos. Él se la llevó a la nariz y luego a la boca, paladeó un trago y se humedeció sus jugosos labios con aquel líquido rojo intenso… o lo pruebo ahora o nunca. Y le imité, y tomé un sorbo, y estalló en mi paladar, y mi cerebro se puso a dar vueltas por toda la estancia, y el ruido de las copas cesó, y el instante se prolongó mientras mis ojos se cerraban, mis oídos zumbaban y mi paladar desfallecía de placer. Para él era una visita más, como cada día laborable, era su trabajo, guiar grupos por la bodega que le había contratado y explicarles todo lo relacionado con el arte de la elaboración del vino, aquello a lo que dedicaba sus horas, aquello que le impulsaba a seguir viviendo a pesar de sus fracasos personales. Pero ese día fue diferente desde el comienzo, una fina lluvia, inusual en aquella época del año, añadió un toque melancólico a aquella mujer que con su gorrito de lluvia intentaba cubrirse los rizos castaños que se le escapaban. Desde el principio se fijó en ella, su belleza contrastaba con su torpeza social, con el asombro de todo lo que le explicaba y veía, como si viniera de otro planeta, sus inocentes preguntas sobre lo que se podía sentir al probar de tal o cual barrica y su reacción al catar el gran reserva que le ofreció. Decididamente se volvió loca y le contagió su locura. Y así han vivido desde entonces, intentando sacar adelante la pequeña bodega que compraron y rememorando a diario entre cubas y copas, aquel improvisado primer sorbo de ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-1753386978355049839?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/1753386978355049839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-5.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1753386978355049839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1753386978355049839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-5.html' title='La visita (versión 5)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxKAFku9lCI/AAAAAAAAAho/HnaHqqpvQmo/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2401487923991303664</id><published>2009-11-29T06:04:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T06:06:25.632-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 6)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_2m1Z2lI/AAAAAAAAAhg/FdO_RAkn5jE/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409526678539590226" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_2m1Z2lI/AAAAAAAAAhg/FdO_RAkn5jE/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ruedas giran y nos dirigimos hacia el interior. Nos alejamos de la costa junto con las gaviotas, mientras en el cielo hay claros por los que el sol entra iluminando los cerros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasar, las nubes dejan su sombra tendida sobre los campos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una brisa intensa y por momentos siguen cayendo solitarias gotas de lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos se divisan molinos de viento que giran descontroladamente, puede escucharse un chirriar metálico junto al viento que sopla entre los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se siente tanta paz en este camino de tierra. La humedad hace que no se levante polvo al paso del automóvil, el aire se siente limpio; el verde del follaje se ve tan intenso que cuando el sol comienza a aparecer todo parece ser nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer a caballo galopa adelante, yendo en nuestra misma dirección. La amazona lo monta forzando su marcha, la bestia mojada por el sudor tiene largas crines y un rostro decidido. Veo sus ojos y siento que su voluntad es inquebrantable. Su jinete sobre el lomo toma firme las riendas y controlando la carrera que lleva nos observa y nos saluda. Parece de otra época. Su rostro debió estar en estas tierras desde el comienzo del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El auto detenido, las ventanas abajo, el aroma a tierra mojada y el sonido del viento, el bufido del caballo cansado, impetuoso, como si quisiera seguir su marcha a toda velocidad. Es un cuadro para atrapar. Añoro sentir esto otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Werner nos presenta, le cuenta donde vamos. Ella lo escucha, lo invita a que la sigamos a la viña. Yo sólo observo. Ella se ve tan cómoda sobre el rocín. Ese caballo se ha convertido en un atributo notable de tan elegante dama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emprendemos la marcha más lento ahora. El animal corre como llevado por el viento, a ratos el sol los ilumina y brillos cobrizos destellan de su pelaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Werner habla acerca de alguna ciudad que conoce. Yo escucho acerca de sus adoquines, sus cerros como balcones frente al mar. Sobre sus casas de colores y todo me parece un cuento, una imagen fantástica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paisaje que veo me tiene impresionado. A sendos costados del camino se extienden vides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llano, colina y pedregal crispado tienen uvas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven desciende de su montura y nos guía contándonos del origen de este campo. Del nombre del lugar; Marchigüe, voz mapudungun que puede significar cosas muy distintas. Lugar de embrujos, dicen algunos. Otros, Diez veces venceremos. El caso es que aquí se hace, según nos cuenta encantándonos, un vino que debemos probar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abre una botella que tiene en su etiqueta un arcángel. Montes Alpha Carmenère 2007, nos dice y la descorcha con innegable gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos admirados por la mujer. Decanta y nosotros esperamos descansando nuestra vista en su piel, protegidos por sus relatos de las nubes que vuelven a dar caricias de aguas a los montes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya las copas están frente a nosotros, descansando el vino profundo y oscuro, acerco mi nariz a la abertura de la copa. Agito su contenido girando suavemente para dejar que se abra el líquido y salgan sus aromas como un susurro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cerrar los ojos, siento que esta mujer está en este vino, y el galope, y los molinos, y el viento, y frutos maduros y pimienta y tabaco, y el aroma me hechiza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer me mira atenta. Mi rostro debió reflejar esta intensidad. No puedo ocultar el encantamiento. El cielo se abre y la ilumina directamente. Su piel brilla y se siente una tibieza. No puedo evitar notar lo parecida que es a un ángel.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2401487923991303664?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2401487923991303664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-6.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2401487923991303664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2401487923991303664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-6.html' title='La visita (versión 6)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_2m1Z2lI/AAAAAAAAAhg/FdO_RAkn5jE/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-1458793593052167013</id><published>2009-11-29T06:03:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T06:04:14.391-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 7)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_WAIKmjI/AAAAAAAAAhY/rIdrSjakbpo/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409526118393485874" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_WAIKmjI/AAAAAAAAAhY/rIdrSjakbpo/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas… Especialmente la de Rebeca que había estado quejándose de la falta de emoción en todo lo que la rodeaba, la falta de espíritu de Luis, de Totó, de Vale, de los niños que ya no hacían castillos en la arena como ella solía hacerlos cuando era niña, de la falta de espíritu de todos los bañista que le huyeron a la lluvia, cuando para ella era parte del encanto de cualquier escenario; Todos eran tan simples y por si fuera poco, parecería que ella era la única que encontraba emoción en ir a visitar la bodega que les habían recomendado en el hotel; para los demás, era simplemente algo que hacer mientras escampaba.&lt;br /&gt;Si había alguien que se encontraba fuera de lugar era ella, Rebeca no se hallaba ni en si misma y era consciente de ello, decidiéndose a guardar silencio para poder controlar su gran insatisfacción con quienes la acompañaban en ese minúsculo automóvil, especialmente con Luis, su prometido y con su futuro juntos; creía que si de su boca salía alguna frase se oiría como un gran estallido de reclamaciones perdiendo la cordura que la caracterizaba.&lt;br /&gt;Para Rebeca habían transcurrido cuarenta minutos de tortuoso trayecto. Eran los primeros turistas. Ella había logrado contenerse y ahora, entre las vides, respiraba con mayor tranquilidad, seguramente estos serían los momentos más fáciles de soportar durante el resto del fin de semana.&lt;br /&gt;Recorrieron el interior de la bodega, Luis, Totó y Vale no mostraban mayor interés. Rebeca se desvió del tour cuando su atención se enfocó en un ala oscura de la construcción; la guía le señaló que hacia allá se encontraba la cava de los vinos de guarda, las joyas de la misma bodega, pidiéndole volver al grupo.&lt;br /&gt;No quiso poner atención al comentario de la guía, estaba actuando como autómata, tal vez comenzando a escapar, siguió alejándose del grupo para adentrándose en esa oscura ala con una inmensa curiosidad que se vería satisfecha de la forma menos esperada.&lt;br /&gt;Segundos después no daba crédito a lo que veían sus ojos, gritos de terror salían de lo más profundo de su impactado ser quedándose colgados en el ambiente. El tropel no se hizo esperar, encontrando a su llegada el cuerpo tendido del enólogo. Estaba muerto, vidrios y algunos destrozos estaban a su alrededor, una mancha roja oscura rodeaba su cabeza. La histeria invadió el ambiente.&lt;br /&gt;La policía tardó media hora en llegar, solicitado que nadie saliera del edificio por lo que todos se encontraban aún presentes y algo más calmados. Un detective hacia interrogatorios mientras un agente tomaba pruebas. Rebeca se hallaba junto al cuerpo explicándoles cómo había encontrado el cadáver. En medio del interrogatorio Totó preguntó si la mancha sería de sangre o de vino, Rebeca contestó tácitamente: - para algunos es la misma cosa-. –Bueno, como sea- dijo Totó, -Lo cierto es que no pienso volver a beber vino tinto-.&lt;br /&gt;El agente leyó una nota que dejó el homicida en el interior de una botella. Decía: “Encontré el elixir de la eterna juventud”. La cordura de Rebeca parecía haberla abandonado al encontrarse con esa frase, se daba cuenta que sentía envidia del asesino, él había encontrado lo que estaba buscando, ella ni siquiera sabía qué estaba buscando, sólo sabía que no podía estar más allí, que su compromiso con Luis y con la vida que había planeado se iba a romper justo en ese instante. Agradeció estar viviendo esa escena, se despidió de todos a quienes dejó sin entender qué les estaba diciendo y emprendió la huida por entre los viñedos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-1458793593052167013?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/1458793593052167013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-7.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1458793593052167013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1458793593052167013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-7.html' title='La visita (versión 7)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_WAIKmjI/AAAAAAAAAhY/rIdrSjakbpo/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-3868032031639350832</id><published>2009-11-29T06:01:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T06:41:30.760-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 8)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_HfocmOI/AAAAAAAAAhQ/FEbyhzkBGU0/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409525869152344290" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_HfocmOI/AAAAAAAAAhQ/FEbyhzkBGU0/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. La idea de visitar una bodega y hacer un curso express de cata de vinos, había sido de mi mujer, María, y yo por no contradecirle y echar más leña al fuego de una situación que ya estaba bastante tensa entre nosotros había aceptado. Cuando llegamos, en la puerta del antiguo edificio ya se había reunido el resto del grupo, once personas desconocidas a las que movía diferentes motivos para estar allí. Recorriendo la bodega el olor a madera y a humedad se mezclaba con otros aromas agradables y la temperatura era perfecta. Tras la breve visita, accedimos a lo que llamaban sacristía, un pequeño cuartito con una mesa circular y taburetes donde nos colocamos desordenadamente. María charlaba con la chica de su derecha, Marí luz, que resultó trabajar en una tienda de telefonía y que hablaba sin parar con un tono más bien irritante, enfrente teníamos sentada a una parejita joven y yo conversé desganado con un abogado sentado a mi izquierda, un poco pedante. Cuando entró el enólogo se hizo el silencio y todos contemplamos a aquel tipo gris, cargado con una caja y muchos papeles, con su calva incipiente y con un gesto algo serio y malhumorado. Tras las presentaciones comenzó una larga y aburrida exposición sobre los procesos del vino, la fermentación, los tipos de uva, las zonas geográficas de producción y las denominaciones de origen. A la hora y media de monólogo yo solo hacía mirar a la puerta buscando la manera de escapar de allí. Mi semana había sido muy dura y estresante, con problemas serios en el trabajo y mi matrimonio hacía aguas, no reconocía a la mujer con la que me había casado dos años antes, no dormíamos juntos desde hacía tres meses, y aquel tipo seguía su sermón en un tono monótono y aburrido absolutamente desesperante. Las caras de los once eran un poema, la gente aguantaba con dificultad los bostezos y con disimulo miraban el reloj. Marí luz, la chica sentada junto a María le dijo: Este tío es un muermo, además de feo es un rollazo. La tortura duró todavía hora y media más y cuando hacía serios esfuerzos para no dormirme, por fin Eduardo nuestro enólogo dijo aquellas palabras que sonaron como un conjuro: ¡Y ahora vamos a probar el vino!. Probamos varios blancos, tintos y rosados, nos tapamos los ojos para descubrir aromas inimaginados hasta ese momento, sabores y olores que evocaban frutas, vainilla, aromas de bosques o de lugares maravillosos. Poco a poco nos fuimos dejando conducir por aquel hombre que de pronto se había convertido en una especie de sacerdote gurú dirigiéndonos en un ritual ceremonial con miles de años de antigüedad. El concepto tiempo no existía y las doce personas que compartimos aquel momento nos sentíamos unidos por algo especial. La tarde continuó entre catas y algo de comer. Todos sonreíamos y disfrutábamos del momento con alegría, espontáneamente, como niños. Miles de sabores deliciosos, más dulces unos, salados o amargos otros y olores maravillosos nos embriagaban. Marí luz hablada embobada con Eduardo mientras en sus ojos ardía una lucecita blanca. Fue una experiencia única, el vino nos había cautivado y ya nunca seriamos los mismos. Nos despedimos entre abrazos y risas y prometimos volver a vernos. Desde aquel día tenemos un grupo de amigos alrededor del vino, nos reunimos una vez al mes. La semana pasada fuimos a la boda de Mari luz y Eduardo. A los nueve meses de aquel día nació nuestro hijo Pablo el divino, está sentado en mis rodillas mientras escribo. Pablito di vino; Vino. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-3868032031639350832?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/3868032031639350832/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-8.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3868032031639350832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3868032031639350832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-8.html' title='La visita (versión 8)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ_HfocmOI/AAAAAAAAAhQ/FEbyhzkBGU0/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-5545896790286830578</id><published>2009-11-29T06:00:00.002-08:00</published><updated>2009-11-29T06:01:45.059-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 9)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-xCXoVbI/AAAAAAAAAhI/W9d9oj_jYb4/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409525483340060082" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-xCXoVbI/AAAAAAAAAhI/W9d9oj_jYb4/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad Él hubiera ido al fin del mundo si ella se lo hubiera pedido. Lo malo es que era allí donde Ella deseaba enviarlo por aquella época. Eran diez años de amarse a escondidas. Ella se sentía patética por repetir la sempiterna historia de la secretaria enamorada del jefe que pronto (o sea, nunca) abandonaría a su esposa.&lt;br /&gt;Aquel sería el último fin-de-semana-de-congreso al que le acompañaría. Además, el tiempo se estropeó. Un inesperado viento frío, impropio de la estación, terminó en aquella llovizna que volvía inútil el deseo de Ella de un baño en el mar (y daba esperanza al deseo de Él de otro baño en la inmensa bañera de la suite).&lt;br /&gt;Fue esa contraposición de deseos la que les condujo, con desgana mutua, a seguir el consejo del recepcionista del hotel y visitar aquella cercana bodega.&lt;br /&gt;El trayecto fue corto en kilómetros y largo en silencios.&lt;br /&gt;La entrada al pago estaba bien indicada. Aparcaron el coche frente a un portalón antiguo coronado por la imagen en piedra de un dragón que, sorprendentemente, parecía sonreír.&lt;br /&gt;Entraron rápidamente en el caserón para esquivar la persistente llovizna y se encontraron con un pequeño grupo de personas. Ocho pares de ojos rasgados les miraron con falsa simpatía. Allí plantados, los turistas japoneses saludaron con leves inclinaciones de cabeza y volvieron a concentrarse en ajustar sus cámaras fotográficas para inmortalizar la visita.&lt;br /&gt;La consecuente falta de intimidad fue un alivio para ella. A él pareció no importarle.&lt;br /&gt;Cerraron sus paraguas, respondieron a los “invasores” con los mismos movimientos de cabeza y las mismas falsas sonrisas y esperaron al guía.&lt;br /&gt;Minutos después se abrió una pequeña puerta lateral y entró en la habitación un hombrecillo de aspecto insignificante que los miró con pereza y les preguntó si hablaban inglés. Ella, traviesa, se adelantó a cualquier movimiento de Él y asintió con la cabeza. Sin más, los diez “extranjeros” iniciaron la visita.&lt;br /&gt;Ella se dejó envolver por el fantástico “spanglish” del lugareño y se dispuso a abrir un paréntesis en su melancolía que le permitiese disfrutar del momento.&lt;br /&gt;Entonces pasó. Ella no sabría decir si fueron los vapores, los deliciosos olores de la madera de los toneles, la perfección de las botellas exquisitamente alineadas, la conmovedora historia de la familia fundadora del pago original partida en dos por la guerra civil, narrada sin embargo de manera monótona por el guía, o quizá la conjunción de todo aquello, pero algo sucedió en su interior…&lt;br /&gt;La visita terminaba con una cata de los caldos de la bodega. El guía sirvió copas para todos. Sobre la mesa había vino blanco, rosado y tinto a partes iguales.&lt;br /&gt;Él le pidió que cerrara los ojos un momento. Cuando Ella los abrió Él levantaba una copa de vino blanco frente a su cara. En su interior, entre las preciosas iridiscencias del líquido, se distinguía perfectamente un anillo dorado rematado por un enorme brillante. Él sonreía, aunque estaba visiblemente nervioso. Ella lo miró durante un segundo eterno. Después tomó de la mesa otra copa de vino y se lo llevó a los labios. Cerró los ojos y se dejó invadir por aquel vino, aromático y muy afrutado que acarició su paladar y dejó una elegante sensación en su nariz.&lt;br /&gt;- Hoy he comprendido que, en realidad, siempre me gustó más el tinto.&lt;br /&gt;Se giró hacia sus compañeros de visita y les hizo una larga reverencia a modo de despida. Después salió de la casa y dejó que la lluvia la empapara por dentro y por fuera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-5545896790286830578?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/5545896790286830578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-9.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5545896790286830578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5545896790286830578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-9.html' title='La visita (versión 9)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-xCXoVbI/AAAAAAAAAhI/W9d9oj_jYb4/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-7744172092275632663</id><published>2009-11-29T06:00:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T06:00:43.431-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 10)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-gY5EjbI/AAAAAAAAAhA/s3orL1yHsHs/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409525197328125362" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-gY5EjbI/AAAAAAAAAhA/s3orL1yHsHs/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. La idea había sido de Adela, Francisco sólo se limitó a acompañarla sin chistar; él hubiera preferido quedarse en el hotel para disfrutar de las comodidades de la habitación. Recorrieron el trayecto que los separaba de la bodega; distendidos, entreteniéndose con comentarios fútiles y embelesados por el paisaje. La reputada viña de C’an Vidalet quedaba al norte de la isla sobre un promontorio frente al Mediterráneo. Hacia el sur las vides eran como una gran alfombra brillante apenas ondulada por la brisa.&lt;br /&gt;¿Qué harían en una bodega?, el interrogante fue dilucidado casi de inmediato. Una charla explicativa sobre la empresa y la familia fundadora, la conquista y adecuación de las tierras, algo de la historia del vino y una decena de datos que a Francisco le resultaron carentes de toda importancia. Sin embargo Adela seguía atenta y parecía estar muy interesada.&lt;br /&gt;El guía continuó recitando cual autómata los pormenores de los cultivos: Chardonnay, Sauvignon Blanc, Merlot, Syrah y otros. Todo resultaba muy monótono hasta que a Francisco algo le llamó la atención y lo entusiasmó: el anuncio de una cata. Él no era lo que se llama un sommelier pero le agradaban los vinos y tenía especial capacidad para reconocer los mejores.&lt;br /&gt;Levantaba las copas con cuidado, los miraba a tras luz para luego degustarlos cómo sí en su boca se deshiciera la más exquisita y exótica de las frutas. Hasta ese momento ninguno de ellos era digno de ser destacado, quizás el genio que llevaba esa mañana saboteaba el juicio de Francisco; hasta qué cogió la copa del Syrah. El sol pareció desprender destellos a través del vino y unos hilos caprichosos e imperceptibles dibujaban extrañas figuras sobre la concavidad de la copa. Tomándola firmemente desde el pie le dio varios giros, cerró los ojos, aspiró profundamente y se dispuso a beberlo. Quizás nunca debió hacerlo. El recuerdo de ella lo invadió, amable, sabroso e indeleble. Seguidamente percibió ese profundo aroma a frutas silvestres que tenían sus cabellos aquel día de primavera cuando la conoció. Separó de su boca la copa por un instante para ver el contenido rojo del Syrah, rojo como sus labios, intensos, refinados. Esos labios que parecían haber sido creados a medida de los de él al igual que sus besos, largos, profundos…sus besos. Ella lo había besado cómo nadie hasta dejarlo sin aliento y luego de cada entrega de su arte dejaba a manera de firma de autora otro pequeño, imperceptible… parecía decir: “éste es mi beso, único e irrepetible”. Bebió otro sorbo y recordó los quesos y los frutos secos salados mezclados con pasas de uvas que tanto a ella le gustaban. Por un instante creyó verla parada frente a él, sonriente, atractiva, con sus grandes ojos portadores de la mirada más inquietante que mortal alguno haya poseído. Estuvo a punto de pronunciar su nombre, ése que hacía tiempo en homenaje a ella sólo repetía en la intimidad cuando la melancolía lo abrumaba.&lt;br /&gt;— ¡Paco, Paco…Francisco! —Adela lo llamaba Francisco cuando poca paciencia le quedaba— ¡Hombre!, ¿pero qué te pasa, estás tonto?&lt;br /&gt;— Nada, nada ¿qué me va a pasar?, ¡quita mujer! —y mirando al guía continuó—, dígame caballero ¿podría comprar algunas botellas de este inigualable vino?&lt;br /&gt;Desde entonces, al beber el Syrah, Francisco recibe la visita de ella y Adela, pendiente de esta situación, cree que su esposo necesita un tratamiento para dejar la adicción. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-7744172092275632663?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/7744172092275632663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-10.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7744172092275632663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7744172092275632663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-10.html' title='La visita (versión 10)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-gY5EjbI/AAAAAAAAAhA/s3orL1yHsHs/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-3260006883303672366</id><published>2009-11-29T05:59:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:59:43.720-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 11)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-QSFvOEI/AAAAAAAAAg4/k-owqNBu8Cc/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409524920624298050" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-QSFvOEI/AAAAAAAAAg4/k-owqNBu8Cc/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo había empleado tanto tiempo y dinero en terapias ineficaces, en libros de autoayuda, en citas a ciegas, en viajes para escapar de mi rutina vital… Me apunté a estas vacaciones sin fijarme en el itinerario. Este año ni siquiera mi prima me acompañaría, me daba igual ir a un sitio que a otro, sólo aspiraba a pasar unos días tranquilos en la playa, aderezados con alguna escapada cultural. Pero aquel día gris programaron una visita a una bodega cercana y, aunque no me crea nadie, lo confesaré, ¡yo no había probado el vino en mi vida! Otras bebidas alcohólicas que mis amigos me obligaron a ingerir a altas horas de la madrugada, lo único que me habían producido eran ganas de vomitar. Desde pequeña tuve miedo del vino. Rojo como la sangre, prohibido por mis mayores. Miedo a perder el control, a reaccionar improvisadamente, a no planificar de antemano. Mucha gente me consideraría una persona de costumbres aburridas. Siempre que comía en un buen restaurante, a la hora de elegir la bebida elegía “agua mineral”. Por eso la idea de visitar la bodega me inquietó desde el principio, aunque rápidamente pensé en rechazarlo cuando me lo ofrecieran, como de costumbre. El problema surgió cuando un hombre moreno, de ojos profundos y voz suave, fue explicando el proceso por el que las uvas llegan a convertirse en aquel elixir delicado. Poco a poco la oscuridad, el eco, el olor de la tierra mojada fue invadiendo el ambiente. Cada vez me encontraba más intranquila, mis temores se estaban agolpando en mi mente hasta que se toparon contra una copa que él me ofrecía. Nunca había sentido su aroma de aquella manera. Cogí la copa sin pensarlo, cuando él me la ofreció no pude rechazarla… sólo un sorbo no me pondría en peligro… levanté la copa para inclinarla y admirar su tonalidad y consistencia como hacía ese hombre que no paraba de mirarme fijo a los ojos. Él se la llevó a la nariz y luego a la boca, paladeó un trago y se humedeció sus jugosos labios con aquel líquido rojo intenso… o lo pruebo ahora o nunca. Y le imité, y tomé un sorbo, y estalló en mi paladar, y mi cerebro se puso a dar vueltas por toda la estancia, y el ruido de las copas cesó, y el instante se prolongó mientras mis ojos se cerraban, mis oídos zumbaban y mi paladar desfallecía de placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para él era una visita más, como cada día laborable, era su trabajo, guiar grupos por la bodega que le había contratado y explicarles todo lo relacionado con el arte de la elaboración del vino, aquello a lo que dedicaba sus horas, aquello que le impulsaba a seguir viviendo a pesar de sus fracasos personales. Pero ese día fue diferente desde el comienzo, una fina lluvia, inusual en aquella época del año, añadió un toque melancólico a aquella mujer que con su gorrito de lluvia intentaba cubrirse los rizos castaños que se le escapaban. Desde el principio se fijó en ella, su belleza contrastaba con su torpeza social, con el asombro de todo lo que le explicaba y veía, como si viniera de otro planeta, sus inocentes preguntas sobre lo que se podía sentir al probar de tal o cual barrica y su reacción al catar el gran reserva que le ofreció. Decididamente se volvió loca y le contagió su locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así han vivido desde entonces, intentando sacar adelante la pequeña bodega que compraron y rememorando a diario entre cubas y copas, aquel improvisado primer sorbo de ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-3260006883303672366?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/3260006883303672366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-11.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3260006883303672366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3260006883303672366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-11.html' title='La visita (versión 11)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ-QSFvOEI/AAAAAAAAAg4/k-owqNBu8Cc/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-5873344169615639751</id><published>2009-11-29T05:57:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T06:31:44.919-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 12)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ98UTdDDI/AAAAAAAAAgw/vGyqUv2If-U/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409524577621314610" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ98UTdDDI/AAAAAAAAAgw/vGyqUv2If-U/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;Tras aparcar el coche ya notaron el aroma de la uva madura. Se encaminaron a la puerta de la Bodega con intención de pasar la mañana lo mejor posible después de su desilusión playera. La fina lluvia seguía depositándose con suavidad sobre sus hombros humedeciendo la camisa.&lt;br /&gt;“¡Papá, papá, mira! ¿Qué hacen esos hombres?” Intrigados por lo que estaba presenciando su hijo el matrimonio se acercó hasta la esquina del edificio.&lt;br /&gt;“Están pisando la uva, vamos a echar un vistazo”&lt;br /&gt;Los tres se aproximaron a los hombres, donde bajo sus pies salía el caldo.&lt;br /&gt;El niño entusiasmado les preguntó si podía él también pisar la uva, a lo que los hombres le respondieron afirmativamente. Los padres no salían de su asombro mientras el pequeño no cabía de gozo en sí mismo. Aunque el día era gris se dibujó un gran sol en su rostro. Desprovisto de sus zapatillas fue ayudado por los hombres a subir a lo alto de la cuba. La cara le cambió al contacto de sus pies descalzos con las uvas que le resultó extraño. Tras un rato pisando bajó agotado. Ya con los pies limpios y calzados contempló junto a sus padres cómo salía el mosto y en la cuba se iba quedando la pulpa y el hollejo.&lt;br /&gt;Después los tres se despidieron agradecidos y se fueron camino a la entrada de la Bodega. Esta vez sí, pasaron a su interior a través de la puerta y en el mostrador les dieron la bienvenida. Una chica muy amable les condujo a través de las diferentes salas y galerías. Terminaron la visita con una cata de los mejores mostos de la Bodega.&lt;br /&gt;Tras unas horas volvieron a su casa felices y contentos por el buen rato pasado, sobretodo el pequeño de la familia que no iba a olvidar tan fácil la aventura mañanera descubriendo los secretos del vino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-5873344169615639751?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/5873344169615639751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5873344169615639751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5873344169615639751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-12.html' title='La visita (versión 12)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ98UTdDDI/AAAAAAAAAgw/vGyqUv2If-U/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-5226753062736042483</id><published>2009-11-29T05:56:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:57:16.977-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 13)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9t8UDUjI/AAAAAAAAAgo/aT6NWY3qRkM/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409524330663203378" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9t8UDUjI/AAAAAAAAAgo/aT6NWY3qRkM/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían del coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas...&lt;br /&gt;La lluvia arreciaba cuando llegaron al viejo edificio, haciendo imposible continuar por la destartalada carretera sin visibilidad. Tras media hora esperando sopesaron sus opciones: continuar dentro del coche hasta que las interminables nubes pasasen o entrar en lo que parecían unas bodegas antiguas.&lt;br /&gt;- ¿Quién me sigue? ¡Me muero por un buen vino!– Gritó Rebeca saliendo del coche protegiéndose con la chaqueta.&lt;br /&gt;¿Por qué no? pensaron mientras la seguían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundos después se encontraban aporreando el portón de entrada con la esperanza de que alguien les abriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es inútil, chicos, esto tiene pinta de llevar cerrado siglos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas había terminado de hablar cuando un chirrido les indicó que alguien estaba abriendo la inmensa mole de madera.&lt;br /&gt;Visitantes y encargado se escrutaron con atención. El encargado era un hombre de edad indefinida con escaso pelo e inexpresión en sus ojos. Ellos, dos parejas rozando la treintena, vestidos para ir a la playa salvo por sus chaquetas empapadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Gracias a Dios! – Exclamó uno de ellos viendo que el hombre no hacía ademán de dejarles entrar – Nos preguntábamos si podríamos visitar las instalaciones o si tienen zona de degustación y venta. No parece que vaya a escampar y estaríamos muy agradecidos si nos dejase pasar.&lt;br /&gt;- Han tenido suerte – Contestó el hombre con una pausada y flemática voz.– No solemos estar abiertos a estas horas. Habitualmente el horario al público comienza por la tarde, cuando abrimos el restaurante. No solemos realizar visitas guiadas por nuestras instalaciones pero considerando el día tan oscuro que hace creo que podría hacer una excepción.&lt;br /&gt;Los muchachos agradecieron al hombre su amabilidad y entraron en la oscura estancia que hacía las veces de recibidor.&lt;br /&gt;Las paredes exhibían fotografías antiguas, graciosamente colocadas entre enormes barricas de roble con claro fin ornamental. Sobre ellas varios carteles con el logotipo de la bodega y la palabra “RENGAS” con cuidada caligrafía.&lt;br /&gt;- ¿Rengas?.&lt;br /&gt;- Shhh... Renga es como una joroba de animal – Explicó Andrea a su novio que asentía convencido.&lt;br /&gt;Los chicos se mostraron emocionados al ver que la entrada a la bodega se realizaba a través de una de las barricas, como si fuera un antiguo túnel secreto.&lt;br /&gt;- ¡Es fabuloso! Este lugar está lleno de sorpresas. ¿Podremos después probar y comprar alguno de sus caldos? Nunca había escuchado su marca.&lt;br /&gt;- Es complicado – Explicó el encargado – Nuestra producción es pequeña y está comprometida de antemano con amigos y conocidos, sin contar con lo que reservamos para autoconsumo. Nuestra marca es poco conocida pero de gran calidad, estoy seguro de que no habrán probado nunca nada parecido. En cuanto a la entrada, esta barrica es sólo una de las decenas habilitadas como accesos e incluso habitáculos. Puede que quieran ustedes participar en nuestro proceso de producción.&lt;br /&gt;- ¡Sería emocionante...! – exclamaron.&lt;br /&gt;La puerta se cerró cuando los cuatro estuvieron dentro de la segunda barrica. Todo ocurrió muy rápido. Sintieron un escalofrío mientras eran mordidos en el cuello repetidas veces. Después se hizo un lacerante silencio.&lt;br /&gt;- Deshazte del coche, como otras veces.- Ordenó el señor al encargado – Cuando termines trae varias cajas de botellas. No esperábamos a tanta gente y hay mucho que embotellar. Tendríamos que pensar también en cambiar de nombre. Se han fijado en “Rengas” y podrían asociarlo con el contenido de nuestro particular vino.&lt;br /&gt;- Sí, señor – Contestó mientras salía con capa y gafas oscuras para no dañar su monstruoso cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-5226753062736042483?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/5226753062736042483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-13.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5226753062736042483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5226753062736042483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-13.html' title='La visita (versión 13)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9t8UDUjI/AAAAAAAAAgo/aT6NWY3qRkM/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2826998894057771447</id><published>2009-11-29T05:55:00.002-08:00</published><updated>2009-11-29T05:56:23.431-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 14)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9gSUFpdI/AAAAAAAAAgg/MIO9V0Qw_ig/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409524096050767314" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9gSUFpdI/AAAAAAAAAgg/MIO9V0Qw_ig/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas, más aún la de el. Cuando llegaron, se encontraba en los parrales. Hacia ya tiempo que los granos habían empezado a aumentar su tamaño. Las uvas se mostraban ya amarillentas, presagiando el agostamiento. Le molestó atender el zumbido del móvil. Estos si que son un plaga, pensó. Los había visto acceder a la finca en uno de esos flamantes todoterrenos que, sin mácula, evidencian que, en realidad, son privados de serlo. Lo suyo tampoco fue una opción personal. De la voz del dueño, aunque afable, devino la obligatoriedad de ocuparse de nuevo de otro tipo de pámpanos: pámpanos, y pámpanas… ¡Menudas pintas! Dejó su chubasquero en el vestíbulo de la zona de representación. Le indicaron que el grupo ya debía deambular entre las barricas. Accedieron a la sala de catas al rato. Dos niños, una niña, una mujer, y un hombre. Los revolvió con la mirada, una vez, dos veces, tres veces, cuatro. Cerró los ojos. Recordó todos y cada uno de los elementos distintivos de quién fue su mujer. Evocó el flujo de la mirada de un bebe, como tal, pese a ello, incapaz de recriminar nada. La mezcolanza de recuerdos se aposentó poco a poco. Borboteó un sueño. Si tenía alguna duda, que no la tuvo, se desvaneció. -Mira! Carlos…, esas botellas son del año en el que dicen que nací yo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2826998894057771447?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2826998894057771447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-14.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2826998894057771447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2826998894057771447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-14.html' title='La visita (versión 14)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9gSUFpdI/AAAAAAAAAgg/MIO9V0Qw_ig/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-5206778222665094055</id><published>2009-11-29T05:55:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:55:30.479-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 15)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9RmaolrI/AAAAAAAAAgY/TybF3xGsAP8/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409523843748894386" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9RmaolrI/AAAAAAAAAgY/TybF3xGsAP8/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;Mariana se preguntaba qué tendría de interesante ese lugar. Todo le era tedioso.&lt;br /&gt;Hacía tres años que estaba divorciada. Sus padres propusieron este viaje.&lt;br /&gt;Llegaron junto a otros excursionistas. Un empleado afable les explicaba cuáles eran los orígenes de la bodega. La mente de Mariana estaba dispersa y no escuchaba lo que decía. En cambio, notó que un hombre cerró las puertas de ingreso. Quiso comentarlo con su madre pero no pudo.&lt;br /&gt;Se acercaron a un mostrador donde otro comenzó a hablarles de los distintos sabores, aromas, colores e historia de los respectivos vinos, mientras el guía llegó junto al que había cerrado las puertas. Cruzaron algunas palabras, otros dos se les reunieron y luego, tres más. Todos se veían alterados. Mariana no los perdió de vista.&lt;br /&gt;Uno se quedó con el vigilante en la puerta, los otros se dispersaron, y el guía volvió con el contingente. Al pasar, le dijo algunas palabras al del mostrador, quien con gesto preocupado, habló así:&lt;br /&gt;—Señores: ustedes están ajenos a la verdadera situación de esta empresa. Nos vemos obligados a terminar aquí la visita. Los empleados de la bodega tomamos las instalaciones, en reclamo de haberes atrasados. Les pedimos calma. No queremos dañarlos, pero están aquí y se quedarán hasta que todo termine.&lt;br /&gt;Los visitantes protestaron hasta que se oyó un disparo atronador y todos callaron.&lt;br /&gt;—¡Silencio! —gritó el guardia— ¡Esto es así y no hay vuelta. Si colaboran, no saldrán lastimados!&lt;br /&gt;Mariana no lo podía creer. Estaba fastidiada por terminar sus vacaciones de esta manera, en un lugar horrible y en medio de un conflicto laboral.&lt;br /&gt;El custodio de tez morena, mirada profunda, cabello oscuro, le resultaba sensiblemente atrayente.&lt;br /&gt;Se imaginó frente a él en otra situación. Siguió cada uno de los movimientos de sus labios perfectos y el ondular de su camisa, despojada de la corbata, que estremecía su pecho agitado. Si fuera otro momento, tal vez podrían haber entablado conversación, sentir su perfume y, por qué no, rozar su mano. Él no parecía ajeno a su interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera había cientos de policías. Quizá no hallaban la solución al conflicto. Ella pensaba que el guardia y sus compañeros no saldrían del lugar sin ser heridos, a menos que se entregaran o tomaran rehenes para huir.&lt;br /&gt;El clima se volvía más tenso a medida que pasaban las horas.&lt;br /&gt;Las sombras comenzaron a hacerse presentes. Decidieron, bajo presión, dejar salir a algunos.&lt;br /&gt;El joven vigilante se le acercó preguntando si quería irse. En el cruce de sus miradas ardió una llama.&lt;br /&gt;—No —respondió Mariana—. Yo estoy de acuerdo con sus reclamos. Me quedaré.&lt;br /&gt;Él escondió una sonrisa cómplice y se alejó. Ella era su esperanza. Se veía comprometida con él, su mirada insistente se lo estaba confirmando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el movimiento de salida de rehenes, la policía intentó entrar por otra puerta y se inició un tiroteo.&lt;br /&gt;Los que quedaban, buscaron refugio detrás del mostrador atestado de botellas. El padre de Mariana la jaló por un brazo y ella se resistió. Quería ver dónde había quedado su galán. No sabía si interviniendo, complicaría las cosas pero era su oportunidad, estaba harta de la vida llana. Quería hundirse en el abismo de esa mirada.&lt;br /&gt;En la puerta, varios policías pugnaban por abrirse paso. Entonces su héroe apareció con el arma dispuesta. Uno de los recién ingresados le apuntó advirtiéndole que se rindiera. Hubo gritos, golpes, ruido de maderas quebradas y vidrios que estallaban. Mariana corrió enceguecida para tratar de defenderlo, pensando que la policía no la dañaría. Él intentó acercarse, sus manos se rozaron… y el abismo se cerró. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-5206778222665094055?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/5206778222665094055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-15.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5206778222665094055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5206778222665094055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-15.html' title='La visita (versión 15)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9RmaolrI/AAAAAAAAAgY/TybF3xGsAP8/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2000602598611425035</id><published>2009-11-29T05:53:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:54:17.801-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 16)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9A7RS3TI/AAAAAAAAAgQ/gfxo3B_Txh8/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409523557289090354" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9A7RS3TI/AAAAAAAAAgQ/gfxo3B_Txh8/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;Apenas se había movido el segundero cuando los dos se dieron cuenta de que aquel maravilloso día en la playa se había convertido en un paseo más por una bodega escogida como segunda opción. Pese a que la distancia que separaba lo anhelado de lo indiferente no era mucha, el viaje estaba resultando bastante pesado por las incesantes curvas que formaban la carretera. Él conducía con aparente tensión, manteniendo el cuello rígido y dejando ver el recorrido de sus venas serpenteantes. Apretaba tan fuerte el volante que al mover las manos dejaba en él un rastro de sudor. No podía quitarse de su cabeza aquel pensamiento que le atormentaba y que deseaba que nunca se convirtiera en realidad. Ella iba a su lado, con la ventanilla bajada y el brazo extendido con la palma de la mano hacia abajo mientras las finas pero constantes gotas resbalaban por su pálida piel. Ella miraba fijamente el espejo retrovisor y veía sin inmutarse como todo corría hacia atrás, como escapaban las últimas esperanzas de reconciliación en aquella playa, en aquella arena.&lt;br /&gt;El paisaje parecía contagiarse de la tristeza de la pareja. El viento golpeaba con fuerza a los árboles que movían sus melenas con un vaivén continuo como si de marionetas se tratase. Él no tardó en detener el coche frente a un cruce en el que había varios letreros oxidados, levantó la vista y fue deslizando su mirada por ellos hasta encontrar la bodega. Se mostró indiferente mientras giraba el volante hacia la derecha, una curva más que lo acercaba a aquel pensamiento que deseó enterrar días atrás pero al que en ese momento prefería enfrentarse cuanto antes para terminar con aquella pesadilla.&lt;br /&gt;La bodega no tardó en aparecer en el horizonte, la agradable impresión que les causó a los dos hizo que cambiaran sus pasivas caras y que mostraran interés por la bodega inclinando sus cuellos hacia delante para querer adelantarse a lo que ya estaban viendo. Él incrementó levemente la velocidad, viéndose obligado a frenar bruscamente a la entrada de la bodega.&lt;br /&gt;El edificio era de piedra e imitaba a un castillo, tenía una torre con numerosas almenas. Sin duda también sorprendía que una de sus paredes estuviera cubierta por hiedras que escalaban por la piedra peleándose en una carrera por llegar al cielo.&lt;br /&gt;Una vez en el interior los dos pudieron apreciar un olor agradable del que no tenían prisa por desprenderse. Se perdieron en medio de un grupo de turistas que realizaba la visita guiada. Atendían a las explicaciones del guía en medio de un mar de cámaras y preguntas. Mientras escuchaban el proceso de fermentación del vino, aquel pensamiento regresó a la mente de él, sabía que allí, antes o después se descubriría todo, lo que más miedo y vergüenza le daba era pensar en la cara que pondría ella al descubrir el engaño. Ella por el contrario, parecía muy interesada en la explicación y seguía con el dedo índice las líneas del folleto que les habían dado en la entrada mientras lo leía.&lt;br /&gt;Al acabar la visita, los invitaron a probar los deliciosos caldos que salían de aquellas barricas de roble cuidadosamente colocadas. El momento se acercaba. El guía sirvió el vino en las copas de la pareja, cuando ella la levantó para catarlo, ocurrió. En el delicado cristal pudo ver el reflejo de un chico al que no tardó en identificar, ése sí que era él y no el chico que la venía acompañando desde algún tiempo. Ella no entendía el porqué pero los dos hermanos gemelos se parecían como dos gotas de vino. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2000602598611425035?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2000602598611425035/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-16.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2000602598611425035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2000602598611425035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-16.html' title='La visita (versión 16)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ9A7RS3TI/AAAAAAAAAgQ/gfxo3B_Txh8/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6057600615112089760</id><published>2009-11-29T05:52:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:53:00.980-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 17)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8ts8s-gI/AAAAAAAAAgI/pg7Acxa4agg/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409523227027110402" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8ts8s-gI/AAAAAAAAAgI/pg7Acxa4agg/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa misma mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;Primero fue el viaje mismo, aquel itinerario entre filas interminables de viñedos que, a ambos lado del río, se extendían hasta las estribaciones del apartado valle. Había escampado y un tímido sol comenzaba a asomar de vez en cuando entre la tupida cortina de nubarrones, un sol que desparramaba sus infinitos rayos sobre la tierra mojada y que, al acariciar con ellos las gotas de agua acumuladas en las hojas de las parras, producía un sinfín de diminutos reflejos que hacían del valle un lugar de ensoñación, un sitio en el que los sentidos parecían agudizarse para poder percibir toda la belleza allí reunida.&lt;br /&gt;La carretera, estrecha y serpenteante, con sus deslavadas líneas blancas y sus escasas señales que anunciaban alguna que otra pronunciada curva, resquebrajaba por momentos el verde inmaculado de los viñedos y conducía hasta el palaciego edificio que, según recogía un amarillento papel que Jacinto había encontrado entre las hojas de un antiguo volumen que trataba sobre la elaboración del vino, escondía en sus vetustas entrañas de roca una bodega que, por otra parte, las guían actuales no mencionaban en ninguna de sus numerosas y coloridas páginas.&lt;br /&gt;Jacinto y Marisol descendieron del cómodo monovolumen y, durante un buen rato, contemplaron la portentosa fachada del pequeño palacio. Luego, tras realizar las fotos de rigor, subieron unas coquetas escaleras de mármol, flanqueadas por recargados y blanquecinos balaustres, y penetraron en un solemne vestíbulo que otrora fuera pisado ocasionalmente por gente de alta alcurnia, poderosos condes y duques que, entre otras potestades, tuvieron la de saborear el exquisito caldo elaborado en aquellos apartados parajes.&lt;br /&gt;Un tipo alto y enjuto, ataviado con una especie de frac raído de un color difícil de precisar, salió presto a su encuentro y, después de hacer una pequeña reverencia, les dijo con pausado tono:&lt;br /&gt;-Sean ustedes bienvenidos. Hace mucho tiempo que nadie nos visitaba. Para mí, será un verdadero placer ser su cicerone y enseñarles, en primer lugar, nuestra magnífica y antiquísima bodega. Cuando la vean, enseguida comprenderán que se trata, sin ninguna duda, de un lugar único, y, en cierta medida, me atrevería a decir que, para ustedes, posiblemente turbador. Hagan el favor de seguirme.&lt;br /&gt;Una empinada escalera de caracol, excavada en la misma roca, les condujo hasta un pasillo solamente alumbrado por varias lámparas empotradas en la pared. Al final del pasillo se veía lo que parecía ser una enorme puerta hermética, que fue abriéndose poco a poco cuando el encorvado cicerone accionó un diminuto mando a distancia.&lt;br /&gt;La bodega, tenuemente iluminada, ocupaba un sótano amplísimo. Las altas filas de barricas parecían no tener fin. Fueron caminando por aquellos silentes pasillos hasta que llegaron a una enorme cuba cuya madera presentaba un color mucho más oscuro que el resto.&lt;br /&gt;-Ésta es la verdadera joya de la corona –reconoció el cicerone, a la vez que señalaba la ennegrecida cuba-. En su interior reposa el primer caldo que, hace muchos siglos, produjeron estos viñedos. Es la esencia misma de la vida... Si su corazón en verdad lo desea, pueden probarlo. Pero les advierto que, de hacerlo, nada volverá a ser ya como antes.&lt;br /&gt;Cuando, confundidos, Jacinto y Marisol abandonaron aquellos ignotos parajes, algo había cambiado en su interior. Durante los siguientes años, intentaron regresar a aquella extraña bodega, pero jamás volvieron a encontrarla. Hoy son unos amantes del enoturismo que visitan las más variadas bodegas en busca de aquel quimérico caldo que una vez probaron y que, por unos instantes, les trasladó hasta un tiempo perdido en el mismo tiempo, una edad sólo dominada por los sentimientos primigenios y la esencia de las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6057600615112089760?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6057600615112089760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-17.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6057600615112089760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6057600615112089760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-17.html' title='La visita (versión 17)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8ts8s-gI/AAAAAAAAAgI/pg7Acxa4agg/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-5479142840479939870</id><published>2009-11-29T05:51:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:52:14.362-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 18)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8h-ugpoI/AAAAAAAAAgA/o46MAzsPEoY/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409523025640990338" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8h-ugpoI/AAAAAAAAAgA/o46MAzsPEoY/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas... Nunca se hubieran imaginado lo que se encontrarían allí. Marta entró temerosa y con un poco de frío. Pensó en ponerse algo de ropa, pero como iban vestidos de playa, pues nada.&lt;br /&gt;- Ya verás como lo pasaremos bien.&lt;br /&gt;- No estoy muy convencida.&lt;br /&gt;- Que sí mujer, que me ha dicho mi hermana que está muy bien.&lt;br /&gt;Su hermana. Ya salió su hermana, la sabelotodo. La mujer perfecta, que conoce mejor a mis hijos que yo misma. ¡JA! Ya quisiera ella tener estas tetas... Bueno, la verdad es que en la bodega nos recibieron muy bien, primero Jorge Ramiro, director de la misma, que nos introdujo a Javier Marsán, un enólogo amigo suyo que nos hizo de guía. A Fran le gusta mucho el vino. Bueno, a Fran lo que le gusta es beber, así a secas. El tío estaba embobado mientras Javier no paraba de explicar las viñas de la zona, el tipo de vino que salía de ellas, la recogida y transporte de la uva y algo especial sobre las barricas, la verdad es que no me enteré mucho, todavía me duraba el cabreo de haberme quedado sin playa. Mientras Javier nos contaba esto, nos fue orientando hacia un salón, donde nos dieron algo de comer, regado con unos buenos vinos de la casa. La verdad es que la cosa pintaba mejor, me empecé a olvidar de la arena y el mar. Un salón precioso, con grandes ventanales y sofás comodísimos. Además, la verdad es que Javier era un gran anfitrión, tenía a Fran totalmente absorto en sus palabras y bueno, el hombre tenía un buen culo, para que nos vamos a engañar. Le hubiera dado su merecido sin pensármelo. La verdad es que llevo dos años sin ponerle los cuernos a mi marido, desde lo del mulato. Dios, ¡pero qué mulato! ¡Si se podía poner una de pie en sus abdominales! Pero aquello se acabó. Fran se puso hecho una furia cuando se lo conté, pero ya lo ha superado. Al principio desconfiaba mucho, pero poco a poco todo ha vuelto a la normalidad. Es un poquito tonto, pero en el buen sentido. Cuando nos acabamos el postre, dimos un precioso paseo por los viñedos más cercanos. Fran y Javier seguían hablando alegremente, mientras yo iba disfrutando de aquel bonito domingo. La verdad es que parecían amigos de toda la vida, dándose palmadas y riendo a carcajada limpia. Debió ser el efecto del vino. Luego Javier nos acompañó al coche, se despidió, pidiéndonos que volviéramos pronto y entró en la bodega.&lt;br /&gt;- ¡Hostia!&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Me he dejado la cartera dentro al pagar.&lt;br /&gt;Que despistado es, algún día perderá la cabeza. Y nada, tuvo que entrar a por la cartera. En ese momento, yo decidí aprovechar ese tiempo muerto para entrar al lavabo, total... Al abrir la puerta me encuentro a Fran y Javier besándose como si estuvieran en una serie de esas de niños de instituto. La verdad es que nunca me olvidaré. Ahora los dos hacen visitas guiadas y yo volví con el mulato.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-5479142840479939870?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/5479142840479939870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-18.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5479142840479939870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/5479142840479939870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-18.html' title='La visita (versión 18)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8h-ugpoI/AAAAAAAAAgA/o46MAzsPEoY/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6892216625068088664</id><published>2009-11-29T05:50:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:51:18.382-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 19)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8Th7Cf9I/AAAAAAAAAf4/zaQE9YCT-eI/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409522777390743506" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8Th7Cf9I/AAAAAAAAAf4/zaQE9YCT-eI/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;Una mujer impecablemente vestida salió a recibirles.&lt;br /&gt;-bienvenidos. Si les parece, iniciaremos la visita inmediatamente.&lt;br /&gt;-qué raro, ¿no? –dijo Silvia al oído de Diego-. Ni que nos esperasen.&lt;br /&gt;-Bah, no seas neuras –espetó Diego de malas maneras mientras seguía a la atractiva mujer.&lt;br /&gt;-aquí nuestra primera sala. Hemos construido un pequeño museo con herramientas que se utilizaban antaño en el mantenimiento de las viñas. Tenemos varias joyas, pero mi favorito es éste de aquí –acercó a la pareja a una vitrina. En su interior descansaba algo parecido a una hoz de miniatura.&lt;br /&gt;-¿qué es? –dijo Diego sintiéndose como un analfabeto.&lt;br /&gt;-se llamaba corquete, se utilizaba para vendimiar.&lt;br /&gt;-¿cómo funcionaba?&lt;br /&gt;-verán –la mujer los acercó a una replica de una vid que presidía el centro de la estancia, cogió un útil parecido al expuesto y miró directamente a Diego-. Se colocaba aquí, y con un pequeño movimiento… el racimo es nuestro.&lt;br /&gt;-Oh –Diego se prendó del perfume de la fémina mientras Silvia observaba enojada en dirección opuesta, esperando que alguien se percatase de su ausencia.&lt;br /&gt;-a esta pieza –prosiguió la mujer- le tengo un especial cariño porque perteneció a mi bisabuelo.&lt;br /&gt;-¡vaya! debe tener al menos…&lt;br /&gt;-unos ciento diez años, más o menos. Hemos intentado restaurarlo, pero es muy difícil. Por eso tenemos estas reproducciones.&lt;br /&gt;-quizá sea indiscreto, pero…&lt;br /&gt;-adelante, usted dirá –Silvia parece a punto de estallar.&lt;br /&gt;-¿su familia tuvo algo que ver con la fundación de esta bodega?&lt;br /&gt;-¡claro! Mi bisabuelo trabajó las viñas toda su vida, y mi abuelo construyó la bodega en sí. Mi padre buscó algunas adhesiones para hacernos más fuertes y aquí estoy yo. No se confunda. Nosotros hemos levantado ésta bodega a fuerza de trabajar duro. No somos como otras que han abierto en los últimos años, que las hacen empresarios que no saben qué hacer con el superávit.&lt;br /&gt;-¿también usted trabaja las viñas?&lt;br /&gt;-sí. Por las tardes, que está aquí mi hermana. Nos turnamos.&lt;br /&gt;-¡vaya!&lt;br /&gt;-¿le sorprende?&lt;br /&gt;-sí, quiero decir –contestó atropelladamente Diego-…no es machismo, pero es que una señorita tan elegante como usted, oliendo a fino perfume, dejándose los riñones.&lt;br /&gt;-creo que nos vamos ya –interrumpió Silvia.&lt;br /&gt;-¡Vete tú si quieres! –la intensidad de la voz de Diego hizo eco en la inmensa estancia. Silvia sale correteando.&lt;br /&gt;-lo siento –dijo Diego con aplomo-. Es que hemos discutido…&lt;br /&gt;-quizá debería seguirla.&lt;br /&gt;-no, se quedará en el coche lloriqueando y se pasará todo el camino de vuelta diciéndome lo mucho que me odia.&lt;br /&gt;-bueno –la mujer se sentía muy incómoda-, en cualquier caso, la visita ha terminado.&lt;br /&gt;-¿le importaría continuar sólo los dos? –sin dar tiempo a la señorita a contestar, prosiguió-. Posiblemente no tendré otra ocasión de ver maquinaria como ésta. Vengo de muy lejos. En mi tierra no hay vino. Ni siquiera conozco la maquinaria moderna.&lt;br /&gt;-como quiera.&lt;br /&gt;Los dos recorrieron la bodega sala por sala. La señorita intercaló concisas explicaciones con demostraciones prácticas. Diego se mostró la mayor parte del tiempo impresionado. Cuando la visita terminó, un pequeño apretón de manos y una caja de vino sellaron la despedida. Silvia estaba en el coche. Había dejado de llorar, pero oteaba a Diego con auténtico odio. Diego dejó el vino en el maletero y se montó en la plaza del copiloto con resignación.&lt;br /&gt;El viaje de vuelta transcurrió en el más absoluto y opresivo silencio. Al apearse del vehículo, en la puerta del hotel, Silvia sólo enunció dos palabras: hemos terminado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6892216625068088664?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6892216625068088664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-19.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6892216625068088664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6892216625068088664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-19.html' title='La visita (versión 19)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8Th7Cf9I/AAAAAAAAAf4/zaQE9YCT-eI/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8057815535614856156</id><published>2009-11-29T05:49:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T06:42:31.545-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 20)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8ECnl6vI/AAAAAAAAAfw/n-IJT2raQ2Q/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409522511289641714" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8ECnl6vI/AAAAAAAAAfw/n-IJT2raQ2Q/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;Deben existir razones con muy buenos argumentos para que esa lluvia llegara, y el destino se cambie de un sabor salado de mar a uno de uva en nuestro paladar.&lt;br /&gt;El lenguaje de nuestras bocas poco se lucía, la bodega nos deseaba y nosotros a ella. La expresión de nuestras caras al probar una, otra… y otra copa iba cambiando las respuestas y no eran de palabras, puesto que el vino comenzaba a fermentarse en nuestras vías circulatorias; y el pensamiento como la coherencia de un vocablo se hacían cada vez más ausentes. Protagonizando los cambios de expresión, no hay ningún vino parecido. Cuanto mas probamos, unas variadas gotas, a menudo nuestra estética contestaba.&lt;br /&gt;Encontramos en aquella vistita nuestra verdadera cara, cuando salimos de aquella bodega en medio de acantilados.&lt;br /&gt;Quizás, no nos dimos cuenta, cuanto tiempo teníamos puesta una mascara; entre días, meses y rutinas… nos olvidamos de nuestro ser. Gracias a esa bendita lluvia, alimentamos nuestra propia alma; destruyendo finalmente cualquier insípido y efímero reflejo de aquella mascara; absurda. Tras descubrir, esa deseada fermentación; nos daría como recompensa, nuestro verdadero ser; así conseguimos verlo, gracias a una visita; pero no cualquier visita.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8057815535614856156?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8057815535614856156/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-20.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8057815535614856156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8057815535614856156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-20.html' title='La visita (versión 20)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ8ECnl6vI/AAAAAAAAAfw/n-IJT2raQ2Q/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-3112853884368510661</id><published>2009-11-29T05:44:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:45:48.191-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 21)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ7BrSIMPI/AAAAAAAAAfo/mUtCtAARuP8/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409521371154231538" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ7BrSIMPI/AAAAAAAAAfo/mUtCtAARuP8/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Continúen por favor, no se detengan; les mostraré el almacén subterráneo.-Indicó la atractiva guía-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo lo completaba un puñado de jubilados y un selecto círculo de sibaritas. Siguieron a la guía mientras ésta, con un afán que rozaba lo glamoroso, trataba de encajar en las escaleras sus interminables tacones de marca. Al fondo, una tenue luz iluminaba una mesa pegada a la pared de ladrillo envejecido, al mismo tiempo que dejaba entrever una misteriosa silueta humana que daba la espalda al público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por alguna extraña razón, el grupo de Unai sintió curiosidad por aquel personaje que ni siquiera se había inmutado con la octava visita del día. Se entretuvieron y quedaron totalmente rezagados del resto del grupo. De repente, el hombre se volvió. Descubrieron un rostro arrugado tras una enorme barba blanca. Llevaba una copa de vino en la mano y en la mesa de roble descansaban de pie media docena de botellas.&lt;br /&gt;- La cata es el noble y ancestral arte de la interpretación del vino. - Dijo el anciano sin previo aviso-.&lt;br /&gt;- Sí, si…claro. –Balbucearon al unísono-.&lt;br /&gt;- Catar es probar con atención un vino. Sólo eso. Se trata de conocerlo, buscando sus diferentes cualidades y defectos. Porque todo el mundo, en esta vida imperfecta, comete errores pero siempre tendrá virtudes más o menos visibles. Así como el aspecto de alguien puede hacernos enjuiciar con demasiada premura a una persona, también hay factores que pueden influir en una cata errónea, como una copa opaca con adornos o la propia temperatura del vino. ¿Veis estas lágrimas que resbalan por la copa? Significa que este vino tiene un elevado grado de alcohol y glicerina. ¿Veis la diferencia entre este vino y este otro? Los tonos más oscuros indican más vejez o peor conservación. Dulces, jóvenes, cabezones, amargos o cálidos; así son los vinos y así somos las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie pudo articular palabra. Aquel desconocido acababa de impartirles una clase magistral sobre la vida; y fuera de las aulas. Los jóvenes cataron algunas copas mientras el anciano hacía brillantes exposiciones oratorias.&lt;br /&gt;Una vez se despidieron, el octogenario Marqués de Domecq recordó que guardaba con recelo una botella muy especial. Abrió el cajón de la mesa, alargó el brazo y dijo:&lt;br /&gt;- Tomad. Es una pieza única cuyas uvas recolecté junto con mi familia cuando todo cuanto habéis visto hoy no existía. Salud, y que Dios os bendiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misa noche, sentados en la arena de la playa y bajo un manto de estrellas relucientes, descorcharon la botella.&lt;br /&gt;- Y ahora, brindemos de una santa vez.- Propuso Asier-. ¡Por nosotros! –Agregó alzando con ímpetu su copa-.&lt;br /&gt;- ¡Por nosotros!- Gritaron al unísono-. Y tragaron el líquido rojo con buen gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Os habéis fijado en la etiqueta?- Preguntó Iñigo al aforo antes de depositarla en el contenedor-. Sólo es un pequeño texto mecanografiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió leerlo en voz alta sin que nadie lo pidiese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así como cada uva es una pequeña unidad que da origen al ciclo de la vida del vino, los segundos, los minutos, las horas y los días, son las piezas minúsculas que forman parte de nuestro tiempo y que debemos aprovechar. La uva se prensa hasta no dejar una gota de mosto en los racimos; hagamos lo mismo con cada segundo de vuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio, pensaron contar con pelos y señales todo lo sucedido a sus compañeros de la Universidad. Pero reflexionaron y decidieron guardarlo en lo más profundo de sus corazones. Al fin y al cabo, aquella visita no había sido una más. Para ellos, fue La Visita. La visita que cambió sus vidas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-3112853884368510661?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/3112853884368510661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-21.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3112853884368510661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3112853884368510661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-21.html' title='La visita (versión 21)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ7BrSIMPI/AAAAAAAAAfo/mUtCtAARuP8/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8399616188093856717</id><published>2009-11-29T05:43:00.002-08:00</published><updated>2009-11-29T05:44:41.623-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 22)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6sDlSycI/AAAAAAAAAfg/FKYxpOsX8a0/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409520999719946690" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6sDlSycI/AAAAAAAAAfg/FKYxpOsX8a0/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El último día&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La carretera nos alejaba cada vez más de la costa y la lluvia no concedía tregua. Estábamos tristes: hasta entonces jamás habíamos salido del laboratorio, pero por culpa de la lluvia nos habíamos quedado sin día de playa. “Yo quería bañarme en el mar, yo quería bañarme en el mar”, decía continuamente Liz. Siempre que las cosas no salían como ella quería se repetía hasta la saciedad. Era uno de sus defectos. Resultaba que ninguno de los que allí estábamos, Carrie, Brown, Liz o yo, éramos perfectos. “No se preocupe, señorita”, la tranquilizó el chofer: “la bodega les encantará, es lo más bonito de este pueblo”. Pero ninguno estábamos entusiasmados con aquel “plan B”.&lt;br /&gt;Pronto llegamos a la bodega, una casa gigantesca rodeada de vides mucho más acogedora que nuestro laboratorio. Los colores del otoño teñían el paisaje de oro y borgoña. Nos recibieron el dueño de la bodega, un hombre elegante y más amable que nuestros jefes, y su ayudante. Sorprendentemente, no parecían tenernos miedo; o quizás es que fingían muy bien.&lt;br /&gt;Nos enseñaron las enormes estancias y nos explicaron todo el procedimiento para elaborar el vino, bebida que nunca habíamos probado. Brown se lo hizo saber, y entonces nos llevaron a una elegante y amplia sala de estar; allí, el dueño buscó en una especie de colmena de botellas cierto vino y vertió el oscuro líquido en cuatro copas de cristal que nos ofreció. No sin cierto temor bebimos el delicioso brebaje, que nos inundó de una calidez hasta entonces desconocida. Pronto terminamos la copa y pedimos una segunda, y una tercera….&lt;br /&gt;Jamás habíamos sentido algo igual. Era como si toda la pasión y fuerza que hasta entonces habíamos mantenido cautivas, brotaran de pronto sin freno. Entonces, alguien puso música clásica para amenizar la velada, y como si fuera lo más normal del mundo, comenzamos a bailar en parejas.&lt;br /&gt;Carrie estaba más bonita que nunca, y como me sentía tan inmensamente libre, me atreví a besarla. Brown dio un grito de júbilo al verlo, y besó a Liz. Bailábamos, reíamos y bebíamos. Nos queríamos: Brown a Liz, y yo a Carrie, como se aman cualquier hombre y mujer. Era una suerte no estar, por una vez, sin vigilantes, uno de los lujos que nos concedían, además del coche con chofer y aquella excursión, por tratarse de nuestro último día.&lt;br /&gt;El dueño de la bodega, su ayudante y el chofer gimotearon al vernos joviales y despreocupados: sentían pena por nosotros, y me dije a mi mismo que si lográbamos despertar compasión en seres humanos y nos comportábamos prácticamente como seres humanos, ¿por qué merecíamos ser sacrificados? ¿Sólo porque no corríamos, pensábamos, procesábamos al mismo nivel que el resto de nuestros compañeros? Aquello no era justo, y por eso decidí que teníamos que huir de allí; no nos costaría demasiado; aquellas tres personas eran pan comido para cuatro fornidos androides como nosotros; les anularíamos y les robaríamos todo el dinero que llevaran encima. Después huiríamos lo más lejos posible, nos integraríamos en la sociedad humana con cautela y no acabaríamos siendo quemados en el horno de “Material defectuoso”. Sólo queríamos vivir…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8399616188093856717?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8399616188093856717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-22.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8399616188093856717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8399616188093856717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-22.html' title='La visita (versión 22)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6sDlSycI/AAAAAAAAAfg/FKYxpOsX8a0/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2885529081018685986</id><published>2009-11-29T05:43:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:43:27.247-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 23)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6eY587eI/AAAAAAAAAfY/UXOhtSp5I50/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409520764925570530" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6eY587eI/AAAAAAAAAfY/UXOhtSp5I50/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;Sofía caminó por la empedrada entrada de la bodega mientras, detrás, le seguía su marido, Alberto, que cerró su deportivo con el mando a distancia. Raúl Soto, el dueño de la famosa marca de vinos, les saludó con entusiasmo en el hall, aunque no recibió el mismo calor por parte de la pareja. Ella era de las que miraban por encima del hombro. Llevaba un vestido echo a medida, rojo pasión y un collar de piedras que pesaban más que su remilgado cuerpo. En cambio a él le quedaba un poco justo la americana azul marino, y al darle la mano a Raúl, dejó entrever un macizo reloj suizo.&lt;br /&gt;Después de una fútil conversación acompañados por un aperitivo y un buen vino de la cosecha, Raúl les explicó el porqué de su invitación. Era evidente que la relación entre ellos no iba a pasar a los cánones de la amistad, pero el dueño de la bodega, siempre fue muy nostálgico, recordaba con cariño la unión que tuvo durante su juventud con Alberto. «Las meriendas en casa de mi madre», añoró Raúl. Las vidas les habían llevado por diferentes caminos, pero habían tenido tanto éxito en sus trabajos que coincidían en el estatus social. Aparentemente.&lt;br /&gt;Raúl era soltero y sin hijos. Su bodega era una de las más prestigiosas del país y la exportación al extranjero empezaba a tener fuerza. «Millonario y con cáncer», así les explicó su letal enfermedad. Por eso les había convocado allí, para confesarles que quería que Alberto heredara su legado.&lt;br /&gt;La vida de Alberto había sido muy diferente de lo que la gente pensaba. Su apariencia había sido la de un millonario que se había ganado la vida de ¿empresario? Nadie sabía en realidad a lo que se dedicaba, porque él nunca quiso que supieran que era un timador que estafaba a la gente. Así es como vivía, engañando a personas mayores, multimillonarios y gente ingenua. ¿Su mujer? Era una arpía que solo estaba con él por el interés.&lt;br /&gt;La situación le venía a pedir de boca a Alberto, ya no tendría que vivir delinquiendo, no obstante supo contener su entusiasmo ante su amigo. En cambio, Sofía fue más descarada al cambiar de actitud de repente. Su soberbia se convirtió en amabilidad tras las palabras de «herencia» que pronunció Raúl.&lt;br /&gt;La visita les había cambiado, en efecto, pero el ímpetu de Alberto pudo con él. Mientras paseaban entre los viñedos, decidió dejar a su esposa. «No te quiero», le espetó en el campo. La reacción de Sofía no fue dramática, sino que, envalentonada, le amenazó con denunciarle por la multitud de estafas en las que se había visto implicado.&lt;br /&gt;A Raúl también le cambió la visita. Su madre fue una de las primeras estafadas por su amigo Alberto, cuando este empezó en su carrera de delincuente, pero nunca supo cómo vengarse hasta ese día. Todo le salió a pedir de boca, no sabía que era tan fácil engañar a un timador profesional.&lt;br /&gt;La pareja fue detenida y Raúl lo celebró con un buen vino.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2885529081018685986?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2885529081018685986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-23.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2885529081018685986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2885529081018685986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-23.html' title='La visita (versión 23)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6eY587eI/AAAAAAAAAfY/UXOhtSp5I50/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8176296457844298342</id><published>2009-11-29T05:41:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:42:33.767-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 24)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6PuZEqSI/AAAAAAAAAfQ/fe9kvXX5oFQ/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409520512995207458" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6PuZEqSI/AAAAAAAAAfQ/fe9kvXX5oFQ/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambiaría sus vidas.&lt;br /&gt;Fernando y Lourdes, acompañados de Fabián, se dejan guiar por el enólogo. Se trata de una bodega-museo, sinergia entre enología y arte, pero es en definitiva el vino quien seduce a los amantes de la uva soberbiamente elaborada. Fernando, empresario, ha invitado a Fabián, un gerente recientemente incorporado a una de sus empresas, a pasar un fin de semana con él y su esposa. Sabe que es un experto en turismo enológico, igual que Lourdes, capacidad de la que él carece.&lt;br /&gt;Finalizado el recorrido de la bodega se dirigen al restaurante para almorzar. Está situado en la parte alta de un cerro, rodeado de viñedos, desde donde se observan las montañas nevadas perfilando el cielo en el horizonte. Sentados en la mesa, Lourdes orienta a su marido en la elección del vino, un tinto con sabor fuerte conociendo las preferencias de Fernando por la carne, y Fabián aprueba la recomendación con una sonrisa. El primer brindis se produce y en los momentos en que el recuerdo del vino prevalece, Fabián piensa en aquella mujer: es la esposa de su jefe pero está convencido de que la invitación del fin de semana ha partido de ella, y empieza a notar el calor de su mirada creyendo que puede adivinar sus silencios. Mientras emprende un viaje sin retorno a la profundidad de aquellos ojos, siente que un pie descalzo acaricia sus tobillos confirmando sus sospechas. Llena las copas y luego inclina la suya sobre el mantel inmaculado para apreciar la intensidad del color y el matiz del vino. Pasan unos minutos y vuelve a percibir el contacto, esta vez el pie se desliza por los muslos amenazando con invadir su intimidad. Coge la copa, la eleva en un saludo tratando de evitar que se derrame el líquido que se agita, y decide no eludir el acoso haciéndole frente con la dignidad del gesto. El pie desnudo persiste y se aventura hasta encaramarse en el más recóndito y encumbrado confín. Fabián contempla, con perplejidad y cierto agradecimiento, cómo Lourdes saborea el vino, pasándolo por la lengua, apretándolo contra el paladar y buscando las sensaciones dulces en la punta.&lt;br /&gt;—El vino produce una sensación cálida y exquisita —dice Lourdes entornando los ojos.&lt;br /&gt;—Es una expresión llena de poesía —comenta Fabián.&lt;br /&gt;—Me reservo la opinión hasta conocer su precio —concluye Fernando, y confirma con su actitud que la auténtica espontaneidad casi siempre es insoportable.&lt;br /&gt;Los tres sonríen y se centran en sus respectivos platos apurándolos, dejando que el silencio haga lecho para que se instalen las palabras. Fabián decide beber en la copa de locura que Lourdes le ofrece cuando siente de nuevo el discurrir del pie desnudo presionando su zona más íntima, que reacciona defendiéndose con la firmeza, mientras percibe los aromas del vino intensamente ligados en su boca y nariz. Ebrio de emoción, sin poder contenerse, eleva la vista y comprueba, sorprendido, que Lourdes no está en la mesa, va de camino al excusado y, sin embargo, el pie desnudo sigue con su juego de erotismo. Perturbado, dirige su mirada a Fernando quien, mirándole con lujuria y juntando sus labios para ofrecerle un apasionado beso, le susurra:&lt;br /&gt;—Tienes que matarla, y no con el moho ni el vinagre de un vino defectuoso, yo te diré cómo, será el crimen perfecto. Mata a mi mujer y todo lo mío será tuyo. Luego, dejaré que el vino derrame sus lágrimas en mi copa y… solos tú y yo… Fabián… Tengo una botella... ¡La he reservado para ti!… Chateau, Chateau… ¿Petrus?... Sí… Es caro, muy caro pero… tú te lo mereces todo, Fabián…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8176296457844298342?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8176296457844298342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-24.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8176296457844298342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8176296457844298342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-24.html' title='La visita (versión 24)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ6PuZEqSI/AAAAAAAAAfQ/fe9kvXX5oFQ/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-7201150338588418426</id><published>2009-11-29T05:40:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:41:18.693-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 25)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ56vCQPvI/AAAAAAAAAfI/6CZhQiaxKpE/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409520152390680306" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ56vCQPvI/AAAAAAAAAfI/6CZhQiaxKpE/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas...&lt;br /&gt;Entraron a un túnel a bordo de un automóvil. A medida que avanzaban, se dieron cuenta de que iban en plano descendente. La oscuridad iba ganando terreno a la luz. Pronto se hallaron a setenta metros de profundidad, en un amplio espacio. Allí la oscuridad era completa; el frío, sobrecogedor. Alguien prendió las luces. Miraron a su alrededor: De todos los ángulos partían, en diferentes direcciones, amplias vías que luego formaban una inmensa e intrincada red de comunicaciones. Al momento se les unió una guía.&lt;br /&gt;— La que está de ese lado es la calle Pinot; Feteasca se llama la de más acá; la denominada Cabernet es la de aquesta parte —. Les explicó, por mencionarles sólo algunos nombres de vinos, al ver que seguían observando las vías.&lt;br /&gt;— ¿Y esas larguísimas filas de toneles a ambos lados de las calles?—preguntaron los visitantes.&lt;br /&gt;— Los de roble son para las variedades sin burbujas; las espumosas están contenidas en los de metal.&lt;br /&gt;Avanzaron. Llegaron a la sección de espumosos, donde las empolvadas botellas —que sumaban varios centenares— estaban un poco inclinadas, boca abajo.&lt;br /&gt;— En esa posición están porque así sus sedimentos y residuos se acumulan en el pico. Eso nos permite extraerlos para luego proceder al encorchado final —. Explicó la guía.&lt;br /&gt;Al llegar al almacén, los visitantes se quedaron pasmados. Había allí más de un millón de botellas.&lt;br /&gt;— El más antiguo que tenemos es el vino pascual de Jerusalén, de mil novecientos dos. Por él alguien ofreció cien mil dólares. No fue vendido, pues no tiene precio —. Siguió enterándoles la guía.&lt;br /&gt;De aquí en más, tocaba pasar por los salones de degustación. El primero y más grande es el llamado Presidencial. Estaba muy bien iluminado y lleno de colorido. En el centro se verificaba una mesa de largo y sólido roble, con sesenta y cinco sillas.&lt;br /&gt;— El gobierno soviético lo usó para brindar banquetes oficiales; para lo mismo y para otra clase de actividades el gobierno actual lo utiliza.&lt;br /&gt;Luego entraron en la Sala Casa Mare, el salón de los invitados. Tenía una capacidad para quince personas. En el Salón de Banquetes Mar Sarmático ingresaron después. Éste es llamativo por su techo, que antiguamente era parte de una cueva submarina. En tal techo se podían ver fósiles de criaturas acuáticas. En el centro del salón una hermosa mesa redonda con diez sillas se podía apreciar. Salieron de allí para en seguida entrar en Salón de Banquetes Yuri Gagarin, el último que quedaba por visitar.&lt;br /&gt;— Se llama así este salón en honor del famoso cosmonauta que visitó nuestra bodega el ocho y nueve de octubre de mil novecientos sesenta y seis. Así como él, a lo largo de más de cincuenta años, han venido hasta aquí personas de casi todas las nacionalidades. Hoy la bodega tuvo el honor de recibirlos a ustedes.&lt;br /&gt;— Lástima que no haya otro salón para que en nuestro honor le pongan nuestros nombres —. bromeó uno de los visitantes.&lt;br /&gt;Agradecieron a la guía su atención y se dirigieron hacia el exterior. En el viaje de vuelta, a los visitantes se les ocurrió una idea, que, de no haber sido por aquella visita, no se les habría ocurrido: Montar una tienda de vinos en Odessa.&lt;br /&gt;— Ah, como nosotros —. Intervino la niña que oía esta historia.&lt;br /&gt;— Verás. Era una pareja de recién casados. Partieron un día con dirección a Cricova, donde queda la bodega que tu madre y yo visitamos. Era octubre del año dos mil cuatro.&lt;br /&gt;La niña comprendió y a su padre una encantadora sonrisa le esbozó.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-7201150338588418426?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/7201150338588418426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-25.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7201150338588418426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7201150338588418426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-25.html' title='La visita (versión 25)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ56vCQPvI/AAAAAAAAAfI/6CZhQiaxKpE/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8679408360909971484</id><published>2009-11-29T05:39:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:40:21.170-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 26)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5uCJKJvI/AAAAAAAAAfA/QKlovgoRJH0/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409519934181615346" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5uCJKJvI/AAAAAAAAAfA/QKlovgoRJH0/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas,, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…Nada más atravesar la puerta, cientos de obras artísticas colgaban en cada rincón: una botella de vino al óleo, una escultura de un botijo, un lienzo con una bota de vino de colores...El Señor Kolakowski, polaco, no daba crédito a tanta belleza. Durante la cata, les explicaron que cada obra, junto con cada sabor, tenía un significado. La Señora Misi anotó en su agenda un par de rutas sobre el vino. Mientras, Lilot miraba a su recién esposo a la vez que brindaban con dos copas en lo alto. La visita concluía con un tenor cantando, y hojas de vid cayendo desde el techo. Desde aquel día, la ruta apareció en todas las guías de viaje como “ La bodega en la que el vino se convirtió en Arte”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8679408360909971484?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8679408360909971484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-26.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8679408360909971484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8679408360909971484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-26.html' title='La visita (versión 26)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5uCJKJvI/AAAAAAAAAfA/QKlovgoRJH0/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-838757374016598410</id><published>2009-11-29T05:38:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:39:05.631-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 27)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5Zhr3NQI/AAAAAAAAAew/b5oqE46oc_o/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409519581871420674" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5Zhr3NQI/AAAAAAAAAew/b5oqE46oc_o/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambio sus vidas. Sus vidas de turistas, nómades, sin orígenes ni destinos, producto de las riquezas heredadas, de los hábiles manejos de la bolsa y negocios oscuros por el mundo. Sus vidas lejos de toda realidad, espacio y tiempo, en permanente fantasía. Sus vidas, cuando ya todos superaban los sesenta años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ataviados con sus ropas costosas, que chorreaban brillos y telas sin mezquindad, joyas, sombreros, calzado y bolsos en la misma sintonía, llegaron a la bodega, enclavada en un cerro verde oscuro, tan oscuro como el color de los olivares, donde hombres y mujeres de todas las edades trabajaban sin descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingresaron al edificio, de estilo campestre antiguo, desordenados, desconociendo el silencio, imprestos a las explicaciones e instrucciones del guía, sólo haciendo alarde de las exquisiteces que les brindaba su mundo frívolo. El guía, fiel al entusiasmo de su tarea, entre otros aspectos, les hacía conocer el origen de la bodega, los pormenores de la cosecha de la vid, el almacenamiento de los vinos, su estilo, calidad, la importancia de los jóvenes, los blancos, los tintos, los añejos, de la madera y de los taninos. Mientras caminaban, los empleados atentos, bien dispuestos, los invitaban a degustar diferentes tipos de vinos, y se mostraban complacidos de responder sus preguntas, modificando, poco a poco, estas circunstancias el estado de ànimo que presentaran un rato antes este grupo de turìstas .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalizado este recorrido, el dueño de la bodega los agasajó con un almuerzo típico del lugar y con el mejor vino, el que guardaba estacionado en los sótanos desde sus primeras cosechas, ese que reservaba con mucho celo para las ocasiones especiales.&lt;br /&gt;Los turístas, entre bocado y copa, le hicieron saber a este hombre, de mediana edad, de mejillas encendidas y ojos claros como el acero que, por primera vez se sentían transportados a un mundo donde jamàs ninguno de ellos había ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guía antes de emprender el regreso, les propuso la última actividad, recorrer las plantaciones de vid, que tanto admiraron desde los coches al pasar por el valle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya, en ese lugar, vieron a los obreros envueltos en ropas sencillas con las manos curtidas de tantas cosechas que cumplian con su faena, todos con gestos transparentes y buen talante en sus rostros, felices y alegres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la extrema belleza que exhibía ese cuadro humano la mirada de esta gente se detuvo con cierta melancolía. Se sintieron pequeños. Lejos de toda superficialidad, embargados por un instante de reflexiòn, talvés el que logra otorgar al hombre la naturaleza y un buen vino, asumieron los signos de una realidad, tan concreta como la lluvia fina y helada que caía sobre sus cuerpos. La vida ociosa, bajo tantos cielos, ciudades, playas y asfaltos diferentes les había hecho perder el tren de la cultura del trabajo. Lamentablemente, para todos ellos, obtener esa riqueza ya era demasiado tarde. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-838757374016598410?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/838757374016598410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-27.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/838757374016598410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/838757374016598410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-27.html' title='La visita (versión 27)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5Zhr3NQI/AAAAAAAAAew/b5oqE46oc_o/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-7861434970299772184</id><published>2009-11-29T05:37:00.001-08:00</published><updated>2009-11-29T05:38:16.144-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 28)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5FXrm6II/AAAAAAAAAeo/g12-klSF42g/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409519235588614274" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5FXrm6II/AAAAAAAAAeo/g12-klSF42g/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;Mientras el auto se alejaba de la costa, Martín volteó la cabeza, una y otra vez, esperando que la impertinente llovizna cesara.&lt;br /&gt;Cuando comenzaron a internarse en el valle, pronto el paisaje cambió. Al llegar, se asomaba el sol. Los interminables viñedos impresionaban por la perfección de los racimos.&lt;br /&gt;—Mar de uvas —dijo Martín, jocoso.&lt;br /&gt;—Mar de hojas de vid haciendo olitas con la brisa —respondió Ana, la madre.&lt;br /&gt;A la puerta de la bodega, edificio de piedra del siglo XVIII, aguardaba una pequeña dos o tres años menor que Martín. A modo de saludo, suspirando, les dijo:&lt;br /&gt;—¡Estoy muy aburrida!&lt;br /&gt;El papá de Martín respondió preguntándole su nombre y si ella era la guía de ese lugar asombroso y legendario. La niña era desenvuelta pero se sonrojó y negó con la cabeza.&lt;br /&gt;—Hay muchos vehículos. Sin duda, serán de gente que está recorriendo las instalaciones —dijo la madre.&lt;br /&gt;—Claro, mis papás forman parte de ese grupo —dijo ella—. Yo fui también, hasta que pude escaparme. Si quieren les digo cómo alcanzarlos.&lt;br /&gt;—Nos gustaría más que nos acompañaras.&lt;br /&gt;—Hmm…Está bien —respondió y los llevó hacia adentro, trasponiendo varias puertas, cruzando salones espaciosos, subiendo y bajando escaleras, sin hallar ni rastro de la gente.&lt;br /&gt;—¿Por qué no bajamos a los sótanos? —propuso Martín, y fueron.&lt;br /&gt;Gigantescos toneles los intimidaron pues si hablaban, sus voces adquirían una extraña reverberación.&lt;br /&gt;Seguían sin hallar al contingente. El padre de Martín, al salir de allí, corrió escaleras arriba y ellos detrás, y asomándose por uno de los balcones del primer piso, vieron azorados que ya no quedaba ningún vehículo en los jardines. La niña dijo:&lt;br /&gt;—¡Se fueron! Esto ya me ocurrió y lloré hasta desbordar el mar —dijo, muy triste, con un hilo de voz.&lt;br /&gt;—¡De modo que has estado aquí antes! —exclamó Ana, tratando de sacarle dramatismo al momento, pero la niña no respondió. Parecía tener la mente en otro lugar.&lt;br /&gt;Entonces el papá propuso ingresar otra vez, recorrer con calma, ver los trapiches y algunas otras cosas de su interés para acortar la espera hasta que regresaran los padres de la pequeña. Y a modo de guía, fue contándoles él mismo lo que veían:&lt;br /&gt;—Estas botellas antiguas contienen vinos añejos, más raros y escasos que las obras de arte o las monedas valiosas —dijo, señalando una vitrina en la sala principal.&lt;br /&gt;Al cabo de una interminable galería, llegaron a un depósito donde se apilaban cientos de barricas, más modernas y menos intimidatorias que los viejos toneles, y allí, Martín brindó un espectáculo histriónico que distendió los ánimos.&lt;br /&gt;Luego Ana le preguntó a su esposo acerca de las diferencias entre los vinos alojados en barricas o toneles. Y así, conversando, llegaron a una sala circular con varias puertas, la niña comenzó a abrirlas; donde no se atrevían a ingresar por lo lúgubre del lugar, volvía a cerrarlas. De pronto, abrió una, cuyos goznes chirriaban, de par en par; un ruido intenso y un viento salobre los estremeció…, allí estaba el mar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-7861434970299772184?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/7861434970299772184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-28.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7861434970299772184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7861434970299772184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-28.html' title='La visita (versión 28)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ5FXrm6II/AAAAAAAAAeo/g12-klSF42g/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-535906935867522054</id><published>2009-11-29T05:24:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:25:33.233-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 29)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ2OsspqoI/AAAAAAAAAeg/fP79TrV14rk/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409516097314073218" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ2OsspqoI/AAAAAAAAAeg/fP79TrV14rk/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La idea partió de Juan, que como representante de una distribuidora de vinos, aprovechó la oportunidad para visitar la bodega que había sido elegida para el banquete del enlace nupcial de los príncipes. Su mujer no estaba muy entusiasmada pero la idea de visitar la ciudad bajo la lluvia era menos atractiva si cabe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El monótono ruido producido por los limpiaparabrisas del coche les acompañó mientras atravesaban las grandes extensiones de viñedos que rodeaban el lugar. El edificio era un antiguo pazo y con su fachada tapizada por hiedras de diferentes colores ofrecía un aspecto señorial. Esperaba encontrar en el interior unas modernas instalaciones con grandes cubas de acero inoxidable pero fue todo lo contrario. Descendieron por un estrecho pasillo hasta unas pequeñas salas iluminadas con luz muy tenue. En ellas los barriles centenarios de roble americano albergaban el codiciado vino. El lugar parecía haberse mantenido igual a lo largo de los siglos. Las telas de araña en sus techos y las paredes ennegrecidas por el polvo y la humedad así lo sugerían. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tras haber escuchado con atención las explicaciones ofrecidas por el guía llegó el momento de la despedida. Sin embargo Juan no quería irse de allí sin probar el mismo caldo que disfrutaron los asistentes de aquella boda. Su petición fue cortésmente rechazada por el guía argumentando seguir las normas de la casa. Fue entonces cuando Carmen, su mujer, entró en acción esbozando la sonrisa más dulce que había visto jamás.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Discúlpeme. No quisiera causarle ningún problema con sus jefes, pero lo cierto es que estoy embarazada y tengo ese pequeño antojo. Sé que es irracional lo que le estoy pidiendo, pero temo las consecuencias sobre el bebé si no lo pruebo. Solamente una copa, por favor.”&lt;br /&gt;El guía ruborizado, echó por tierra la rectitud en el cumplimiento de las normas que había mantenido durante toda su vida y accedió a la petición. Con discreción los llevó a una sala privada y allí descorchó una de aquellas botellas. Con pulso tembloroso sirvió el vino en la copa y se la entregó a la mujer. Ella lo degustó y se lo ofreció a su marido. Después de probarlo su rostro cambió y sus miradas se entrelazaron. No hubo palabras pero se habían dicho todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Agradecieron al guía aquella oportunidad y se despidieron apresuradamente. Ya en el coche y sin testigos hablaron con claridad. El sabor de aquel vino era idéntico al que elaboraba su suegro. Estaba curtido en las catas de diferentes vinos y el abanico de sabores, texturas, matices, era infinito pero lo de hoy era una coincidencia inexplicable. Iban a ser ricos, muy ricos. Cada botella rondaba los quinientos euros en el mercado y el coste que iban a tener resultaba ínfimo. Él podía colocar las botellas sin dificultad y sin levantar sospechas. El plagio de las botellas y de las etiquetas no supondría ningún problema. La adrenalina corría por sus venas mientras conducía hacia ninguna parte. Nunca se alegró tanto de ver llover.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-535906935867522054?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/535906935867522054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-29.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/535906935867522054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/535906935867522054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-29.html' title='La visita (versión 29)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ2OsspqoI/AAAAAAAAAeg/fP79TrV14rk/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-3963583232301664258</id><published>2009-11-29T05:22:00.000-08:00</published><updated>2009-11-29T05:23:57.325-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 30)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ11nSHwnI/AAAAAAAAAeY/SYBa0Aljhvc/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409515666363892338" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ11nSHwnI/AAAAAAAAAeY/SYBa0Aljhvc/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. A él le gustaba el vino y a ella no. Y aunque estaban en los primeros días de la luna de miel, Sandra vió que desde el momento mismo del compromiso, aumentaban vertiginosamente en ella aquellos celos respecto a todo lo que representaba ese mundo para él. José no se daba cuenta, pero sí. Las aficiones nos acompañan en la vida, establecemos con ellas una relación íntima, no se trata de una persona, de un animal, de un trabajo, es algo diferente, que llega al corazón, o a un sitio muy cerca, siempre es una relación íntima, aunque su manifestación pueda ser más o menos pública. José no tenía muchas ganas esta vez de vino, quizás, porque aunque no era consciente, sí que sentía que Sandra no estaría dispuesta a compartir su vida con él... y el vino, y aguantar así se podía hacer insoportable, le asaltó la duda esa mañana, cuando arrancaba el coche, recordó más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bodega estaba en un pueblo, en el interior, habían llamado, improvisando, habían quedado y para allá iban. Durante el viaje, silencio, ella dispuesta a cumplir con el trámite, él debatiéndose entre su felicidad y la de ella. Al bajar del coche en ese pueblo, salió el sol, y se nubló la mente de Sandra, ¡qué cruz!, con lo bien que estábamos en la playa, aquí, perdiendo el tiempo, probando una vez más los mismos 'caldos'(esa palabra le gustaba a Sandra), porque los vinos eran eso para ella, caldos. Repetitivos, blancos por blancos, tintos por tintos, que si color, que si fruta, que si plátanos, que si peras, que si fresones salvajes del caribe. Y lo peor era que Jose se volvía loco, buscando botellas, consiguiendo etiquetas, oliendo y oliendo, catando y catando, con los colegas del grupo de cata, yendo a vinotecas como quien va a la iglesia, releyendo las cartas de los restaurantes(pero... ¿vamos a comer?), ahorrando a escondidas para aquella botella, que a veces, no se bebía, se guardaba. Hasta las botellas vacías empezaban a ser un problema. A Sandra le parecía una afición de locos fetichistas, que se encuentran con snobs, ricos nuevos y viejos, con ropa de marca, que enseñan sus bodegas como quien presume y te dice “mira capullo cómo hago el vino”. Aquel día ni eso, la bodega estaba en los bajos de una casa, llamaron y un chico de unos cuarenta años les abrió la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio Sandra no quiso copa, “ya beberé de la de mi marido”, dijo. Pero el chico insistió, era agradable y tenía un brillo en los ojos cuando hablaba de vino, y lo mezclaba todo, la viña, la tierra, el vino, ella no había visto mucha gente así. Y le dijo que a ella el vino no le gustaba, “¡mejor!, prueba esto, es vino” contestó el chico, “¿Y los otros?” dijo Sandra, “Lo otros no sé”, respondió el bodeguero. Jose no daba crédito, estaban probando vinos, vinos que no había probado antes, sí, en todos había un contacto con el vino que ya conocían, pero esos iban más allá. Despertaban sentidos, recuerdos de niñez, olores y sabores nuevos. VINO. El bodeguero les daba a probar todo, abrió para ellos varios vinos diferentes. A Sandra le gustó uno, y mucho, se llevaron unas cajas, y se fueron a la playa. La comprensión había llegado, en el momento más delicado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-3963583232301664258?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/3963583232301664258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-30.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3963583232301664258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/3963583232301664258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-30.html' title='La visita (versión 30)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SxJ11nSHwnI/AAAAAAAAAeY/SYBa0Aljhvc/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-4589309073141225579</id><published>2009-11-22T12:38:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T12:39:32.329-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 31)</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407030316724635122" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwmhbOYjxfI/AAAAAAAAAVs/hLGLKCXNMfw/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt; &lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, al menos la bodega era un lugar cerrado donde guarecerse de la desesperante lluvia que les había malogrado el día, pensaron los dos amigos. Además no se trataba de una bodega corriente ya que se trataba de una bodega con leyenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un lugareño se ofreció amablemente a indicarles cómo llegar hasta la misma y, teniéndole por buen conocedor del camino, confiaron plenamente en él. Tras media hora de viaje por tortuosas carreteras llegaron a su destino. La verdad es que aquel tugurio no tenía pinta de bodega al uso, por lo que le preguntaron al guía si no se habría equivocado. Éste, asertivo, contestó que no. Entraron en la bodega. Tras descender por unas tortuosas y desvencijadas escaleras de madera llegaron a una amplia sala abovedada donde se agolpaban multitud de botellas y barricas de roble viejo. Al poco rato se percataron de que el lugareño se había perdido en el laberíntico bosque de toneles de madera. De entre la multitud de botellas una dorada llamaba especialmente la atención. Uno de los amigos no puedo evitar cogerla entre sus manos. Fue entonces cuando sucedió lo inesperado: un anciano de curioso atuendo hizo aparición. Vestía una raída túnica blanca con una capucha que le ocultaba la cara pero no tanto como para ocultar unas luengas barbas que le daban un halo de venerable e inquietante sabiduría. El decrépito anciano portaba en su mano derecha una larga vara que le servía de apoyo para contrarrestar su ligera cojera. En la mano izquierda portaba un candil de aceite que iba iluminando su lento vagar. Entonces el anciano se dirigió lentamente hacia los osados curiosos que impertérritos no eran capaces de mover ni una ceja. Una vez cerca de ellos les acercó el candil para iluminarlos, y con siniestra voz les preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Decidme, por qué habéis osado coger la botella dorada ¿Acaso no sabéis respetar lo que no es vuestro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No, no señor… no era nuestra intención, solo nos ha llamado la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo también fui curioso un día, sabéis… y ese aciago día también me atrajo la infame botella dorada que tenéis ahora entre las manos. Pero hoy me habéis hecho un favor y vuestra curiosidad me ha liberado del castigo que en su día se me impuso. Ahora, yo me libero del maleficio de esta prisión y vosotros permaneceréis aquí hasta que otro osado curioso perturbe la tranquilidad de la botella dorada. Sólo os aconsejo ser pacientes y disfrutar del buen vino que os rodea mientras el tiempo indefectiblemente transcurre a pesar vuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dicho esto el anciano se desvaneció repentinamente. Pero justo antes los dos desdichados pudieron ver, ya caída la capucha que la ocultaba, la cara avejentada del amable cicerone que les había conducido hasta la siniestra bodega. Los dos amigos no podían creérselo. Todo había sido un ruin engaño para dirigirlos hacia la siniestra visita que cambió sus vidas. Desesperados se apresuraron hacia la salida, pero no la encontraron.&lt;br /&gt;Cuenta la leyenda que desde entonces los dos amigos vagan por entre las barricas de la vieja bodega, esperando que algún intruso les libere del castigo que la curiosidad un día les impuso. Los lugareños de la aldea, entre tanto, siguen el sabio consejo del venerable anciano y disfrutan del buen vino de esa tierra mientras el tiempo indefectiblemente transcurre a su pesar&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-4589309073141225579?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/4589309073141225579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-31.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4589309073141225579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4589309073141225579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-31.html' title='La visita (versión 31)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwmhbOYjxfI/AAAAAAAAAVs/hLGLKCXNMfw/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6603172416208574297</id><published>2009-11-22T12:36:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T12:37:09.960-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 32)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Swmg0_IrQmI/AAAAAAAAAVc/fmxjdL08gH4/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407029659796456034" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Swmg0_IrQmI/AAAAAAAAAVc/fmxjdL08gH4/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;Leo contempló las nubes que les acechaban. Recorrieron un camino serpenteante desde el que no perdieron de vista las aguas de tonos imposibles. Cuando llegaron, el característico olor a mojado de la lluvia lo impregnaba todo. Un relámpago salió a su encuentro y sorprendió a Cloe, a la que él seguía de cerca con la mirada. Era la primera vez que deseó no ser un jefe para poder unirse al cortejo con el resto. El pequeño grupo entró en una sala poco iluminada que regalaba aromas a cuero, madera y vino. Cloe reparó en Leo, que vestía en tonos azules de modo desenfadado y que la miró elevando sus ojos celestes que entonces se le antojaron grises. Allí plantado, delante de enormes barricas de color oscuro pareciendo aturdido, con ese estilo tan desconocido para ella y mostrando realmente la edad que tenía, envejecida por la responsabilidad, se tornó irresistible. Sólo la despertó la voz cantarina de quien sería la guía durante aquella visita, a la que el silencio del grupo dio la bienvenida invitándola a contar la historia de la familia Vázquez, los dueños de la Bodega. Les pidió un esfuerzo por imaginarse cómo en el siglo pasado una pareja llegó del interior buscando la bondad del clima de la costa para aliviar la enfermedad que la mujer sufría. Don Fernando había conseguido comprar aquellos terrenos de viñas que clamaban por ser atendidas. Con esfuerzo y dedicación la Bodega mejoró y logró atraer a las gentes de los alrededores. Se cuenta que el médico la recomendó para mejorar su dolencia el vino extraído de las uvas que más acariciaba el sol. El hijo, nacido en época de vendimia, para cuando Doña Amanda falleció ya había aprendido a amar aquellas cepas y disfrutar ayudando a los demás. Parece que el marido lloraba día y noche pero volvió a la vida cuando descubrió cómo su hijo entregaba botellas del vino que su madre tomaba y que conseguían ayudarla. Desde ese momento, juntos se dedicaron a levantar aquella Bodega que seguía una curiosa tradición que luego pasaría a contarles. Los visitantes quedaron enmudecidos ante aquella historia de lucha y entrega. Finalizó la visita en una gran estancia donde Cloe se abandonó a los aromas de cereza, mosto y canela ante un enorme ventanal al que la lluvia azotaba. La guía dejó que disfrutaran hipnotizados mientras les recordaba que tres generaciones hicieron lo mismo en días como aquél. Era el momento de cumplir la tradición. De pronto, un latigazo sonoro les deslumbró y un olor a madera quemada dio paso a un fuerte perfume a vino acompañado de chorros provenientes de la cuba convertida en improvisada fuente. La guía comprobando que todos estaban bien recordó que con más fuerza cumplirían con la tradición de ofrecer una copa de aquel caldo en señal de amistad y originariamente de amor. Leo le entregó una a Cloe casi en trance. Los ojos de Leo se engancharon a los de ella. Ni el sonido del líquido color rubí golpeando el suelo, ni la lluvia unida a la algarabía del interior impidieron que él siguiera concentrado. Se secó la cara y los brazos que en ese momento le pedían a gritos abrazarla. A Cloe le caían gotas grosella por el cuello y decidió secarla. Dulcemente la pasó un pañuelo en lo que fue claramente una caricia. Se sintieron más unidos que nunca. El aroma embriagador aceleró sus corazones. Poco a poco sus respiraciones se acompasaron. Mientras su paladar todavía degustaba el líquido rico en matices frutales, se unieron en un apasionado beso que sellaría sus vidas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6603172416208574297?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6603172416208574297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-32.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6603172416208574297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6603172416208574297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-32.html' title='La visita (versión 32)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Swmg0_IrQmI/AAAAAAAAAVc/fmxjdL08gH4/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6162772552849455253</id><published>2009-11-22T12:26:00.001-08:00</published><updated>2009-11-22T12:28:07.642-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 33)</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407027289470516194" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwmerA-7u-I/AAAAAAAAAUs/l88LcYznQQQ/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt; &lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas en forma inesperada, el grupo lo formaban dos matrimonios jóvenes, Juan Jiménez al volante y a su lado su esposa Pepa, detrás, Alfonso Gonzáles y Letizia. En el camino estaba aparcado un enorme y lujoso Mercedes, apoyado en el capó un señor mayor se secaba las lágrimas, sus lentes al lado. Como buenos samaritanos y picados por la curiosidad se detuvieron, quizás podrían ayudar, don Felipe Fontana, rápidamente guardo el pañuelo y se colocó los lentes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Apeándose, Alfonso se acercó:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- Buen día señor, algún problema con el coche, le ayudamos en algo.- Lo dijo exhibiendo amplia y amable sonrisa.&lt;br /&gt;- Oh, eres muy amable hijo, el coche está bien, ¿qué rumbo llevan? – - Vamos a la bodega Fontana por vinos. –&lt;br /&gt;Don Felipe, gratamente sorprendido le contestó:&lt;br /&gt;- Bueno Usted esta hablando con el dueño. – Y se estrecharon las manos, presentándose mutuamente. Juan y las esposas que habían escuchado todo, también se apearon y se presentaron con mucho entusiasmo, haciendo sonreír a don Felipe.&lt;br /&gt;- Bueno, venga, yo también voy allá, las guapas damas, me hacen el honor de acompañarme en mi auto. –&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pepa y Letizia se instalaron en el asiento delantero, y la caravana emprendió la marcha.&lt;br /&gt;Cinco Km después, el Mercedes, seguido por los amigos, ingresó por un amplio portón, estacionándose frente a un gran deposito, en cuyo frente destacaban columnas de pino sosteniendo arcos de madera, primorosamente tallados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- ¡Pasen!, están en su casa. - Les invitó don Felipe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La intención de ayuda de los jóvenes, lo había conmovido gratamente, estableciéndose una química con ellos. A dos empleados encargados de atender, les indicó que el se haría cargo de los recién llegados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Después de probar una serie de vinos, todos estaban muy alegres, don Felipe los hizo pasar a otro ambiente, reservado para sus amigos, hasta que tragos van, tragos vienen, don Felipe descargó sus tribulaciones:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- En mi vida, a aparte de mi difunta Leonor, con quién no tuve hijos, y sin parientes, tengo solo dos grandes amores, esta bodega que viene desde mi abuelo y mi Mercedes, una antigua aspiración que he comprado con grandes sacrificios hace un año, y aún no he terminado de pagar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desgraciadamente la ultima cosecha de vinos ha sido pésima, y le estoy debiendo hasta a la Virgen Santísima, las del Banco son fuertes. Como toda desgracia no viene sola, ha llegado al pueblo como director del banco José Mata, hijo del dueño. José y yo en nuestra juventud nos disputamos el amor de Leonor, y él desde entonces me guarda rencor, ahora no quiere darme mas prorrogas, amenazándome con embargarme el negocio, necesito seis meses y estoy ante la disyuntiva de vender mi Mercedes o la bodega. No sé que hacer.&lt;br /&gt;Pepa intervino:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- Mi madre es muy amiga de la madre de José, déjeme hablarle. -&lt;br /&gt;Sacó su celular y habló un buen rato, los demás continuaron con los tintos y los blancos. Al colgar dijo escuetamente:&lt;br /&gt;- Me va a llamar.-&lt;br /&gt;Una hora después, timbró el celular de Pepa, ella después de hablar:&lt;br /&gt;- Don Felipe todo está arreglado, la mamá de José ya le jaló las orejas, le acepta la prorroga. –&lt;br /&gt;Se quedaron todo el día, por la noche al despedirse, don Felipe les dijo escuetamente:&lt;br /&gt;- Los tendré presentes en mis oraciones y en mis ultimas horas. –&lt;br /&gt;Todos borrachos, menos Pepa quien se hizo cargo del volante, no lo tomaron en serio.&lt;br /&gt;Ocho meses después los llama un Notario:&lt;br /&gt;- Don Felipe ha fallecido, ustedes son los herederos de sus bienes. -&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6162772552849455253?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6162772552849455253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-33.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6162772552849455253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6162772552849455253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-33.html' title='La visita (versión 33)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwmerA-7u-I/AAAAAAAAAUs/l88LcYznQQQ/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-4954505911328217040</id><published>2009-11-22T12:19:00.001-08:00</published><updated>2009-11-22T12:20:47.385-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 34)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Swmc8DpiEHI/AAAAAAAAAUM/NZKsEf1dPXs/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407025383220580466" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Swmc8DpiEHI/AAAAAAAAAUM/NZKsEf1dPXs/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adaptarse a la idea no fue fácil para Jean, quien estaba acostumbrado a planificar todo en forma milimétrica y con cronómetro en mano. Asintió de malagana, para no incomodar a la chica que propuso la mutación en los planes. A él le impresionaron los ojos y el pelo negros, los ademanes, la espontaneidad y, ante todo, la cintura bien hecha y la curva perfecta de los glúteos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus cálculos figuraba la idea de verla en bañador de dos piezas, con las gotas de mar deslizando por esa piel bronceada y tersa para rodar hasta la arena y aliviar la sed del sol, la misma que el él sentía de bebérsela toda, de fundirse en ella… Para él ya no existían los otros y al entrar en la bodega la desnudó con la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De enología y cata sabía poco, pero quería aprender de amor físico aquella tarde. Durante el recorrido sólo tuvo ojos para ella, en un ritual que no dejaba cabos sueltos ni desperdiciaba hormonas. Todas las células de su cuerpo conspiraron alentadas por ese fino aroma de maderas ebrias que flotaba en el ambiente y por la acción del vino en sus papilas gustativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La degustación encendió el fuego, y el espíritu de Jean comprendió que en ese juego ella tenía todos los ases… Baco selló esa alianza en la hoguera improvisada donde consumieron varias botellas de aquel regalo de los dioses. Un mensaje de móvil resolvió el futuro de ambos: Jean anunció a sus jefes que se tomaba un año sabático y ella en su portátil notificó a su red de amigos que su corazón había llegado a puerto…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-4954505911328217040?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/4954505911328217040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-34.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4954505911328217040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4954505911328217040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-34.html' title='La visita (versión 34)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Swmc8DpiEHI/AAAAAAAAAUM/NZKsEf1dPXs/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8566854741732422803</id><published>2009-11-22T07:27:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T07:28:22.037-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 35)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlYb2oxQiI/AAAAAAAAAT0/mYjGUnt6ozw/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406950063181218338" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlYb2oxQiI/AAAAAAAAAT0/mYjGUnt6ozw/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella noche cambió sus vidas.&lt;br /&gt;El rostro de Marián representaba 15 años; su cuerpo era otra cosa. Desarrolló su anatomía equiparable a la de una joven adulta. Su cuerpo sería la envidia de cualquier modelo: Sin artilugios ni dietas matadoras. Lo que tenía estaba en su lugar.&lt;br /&gt;Juan Manuel, recordaba en algo las facciones y porte de David Bisbal con un tono bronceado en la piel, consecuencia de muchas horas de sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Ibiza de 2 puertas, cerúleo, era del año y hacía juego con las nubes, apenas cubiertas por la lluvia. Salieron a la vereda del tupido follaje, con las facciones marcadas por el disgusto.&lt;br /&gt;“Con las ganas que tenía de bañarme hoy”, su voz denotó tristeza. “Son tan pocas las veces que puedo venir a la playa. Tú, siempre estás aquí, remojándote como pato”&lt;br /&gt;Una especie de mohín entre divertido y molesto se dibujó en el rostro del joven.&lt;br /&gt;“Me gustó tu idea de venir a la playa, no lo niego. Tuve curiosidad de saber cómo te verías con la tanga roja que te regalé; todo se frustró. Pero…tengo el plan B”&lt;br /&gt;“¿Plan B?&lt;br /&gt;“Vamos a ir a un lugar único, a 20 minutos de aquí. Te gustará. Sólo te pido…”&lt;br /&gt;“¿Me perjudicará?”, su expresión era de picardía.&lt;br /&gt;“Mejor no te digo. Será una sorpresa. Te iba a pedir que me permitas vendarte para que no sepas del lugar. ¿Te parece?”&lt;br /&gt;“Me suena muy misterioso”&lt;br /&gt;“No, bueno, sí. Es algo relacionado con el buen gusto”&lt;br /&gt;“Entonces ¡me va a gustar!”, bromeó la muchacha”. “Véndame los ojos”&lt;br /&gt;Juan Manuel tomó su pañuelo del pantalón y la vendó. Encendió el coche y se encaminó a su destino.&lt;br /&gt;Viajaron en silencio y al llegar a la bodega, el enorme portón se abrió tras 3 toques de claxon, y se tragó al coche con sus pasajeros.&lt;br /&gt;“Vas a bajar, yo te guiaré”, así lo hizo y la muchacha dócil aceptó.”Puedes quitarte la venda”&lt;br /&gt;Las barricas de oscuros tonos mostrando su edad enfrentaron los ojos de la bella.&lt;br /&gt;“¡Una bodega de vinos! ¿Cómo pudiste entrar con todo y coche?”&lt;br /&gt;El joven no contestó, con un ademán la instó a iniciar el recorrido.&lt;br /&gt;“Aquí se lleva a cabo el proceso completo y el ambiente tiene mucho que ver”&lt;br /&gt;“Como la luz, ¿no?”&lt;br /&gt;“Vas a ver lo mejor”, señaló una escalera. ”Debemos bajar al sótano”&lt;br /&gt;“¡Huy! Me estás haciendo pensar en vampiros. Se me hiela la sangre”&lt;br /&gt;“Piensa esto, el vino es como la sangre: un color cercano a la muerte cuya base es la sangre… de la uva”&lt;br /&gt;Abajo, se encontraban algunas barricas y armarios cerrados. Juan abrió el del centro. La pátina del añejado estaba presente en la cubierta de las botellas. Tomó una. Apenas si se distinguía la etiqueta.&lt;br /&gt;“1936. Recuerdos de mi padre”, murió al inicio de la Guerra Civil y es la última y mejor cosecha del viñedo de la familia”. Con mucho cuidado quitó el corcho y escanció parte del tinto contenido en dos copas salidas de algún lado.&lt;br /&gt;Brindaron y fundieron sus labios saboreando el rico bouquet del vino. Volvieron a beber y a besarse.&lt;br /&gt;“Este vino es mi mejor mensaje de amor y te lo ofrezco. ¡Salud!” La chica, como aceptó, prodigó sus propias caricias y los dos fueron una sola carne. Se prometieron amor eterno y esa misma noche unieron sus vidas para siempre. Sellaron su amor con la mejor cosecha de Penedes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8566854741732422803?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8566854741732422803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-35.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8566854741732422803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8566854741732422803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-35.html' title='La visita (versión 35)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlYb2oxQiI/AAAAAAAAAT0/mYjGUnt6ozw/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8327139274305767760</id><published>2009-11-22T07:24:00.001-08:00</published><updated>2009-11-22T07:25:15.350-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 36)</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406949360306086834" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlXy8OR47I/AAAAAAAAATk/LNjuZrjRbk8/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt; &lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa misma mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían todos en coche para visitar una famosa bodega. Sacando una radiografía del microclima del lugar, a ambos lados de la carretera, tornasolados por los atisbos fosforescentes de un majestuoso sol. Nuestros excursionistas, en un despliegue de belleza contenida, para el deleite de sus propias vistas iban serpenteando por interesantísimas rutas histórico-culturales. Fijándose, detenidamente, en los tonos de colores revestidos de una calida plasticidad cromática ocre y rojiza, procedente del inmenso mar de viñedos, plantados, como de costumbre en suelos de poca profundidad y de naturaleza caliza y bastantes sanos. “Quiquid materiae adimitur, fructui accedit” que traducido dice “todo aquello que se quita a la madera, se da al fruto”- escribiendo magistralmente Plinio el Viejo. Las cepas ya habían desarrollado su ciclo del carbono a través de sus escalonadas hojas y la vital fotosíntesis ya había generado en los esbeltos y apretados racimos de uvas, todos los azucares necesarios para obtener una excelente añada. Las raíces de los viñedos, hacía tiempo que ya se habían dedicado a profundizar con el objeto de poder absorber todos los minerales necesarios para la posterior elaboración de unas buenas uvas, dónde: “Nisi fallor manifestum est patriam terramque referre, non uvam” que vertido al español viene a decir “el clima y la tierra hacen, ambos, el vino, excluyendo a la planta- escribía nuevamente Plinio”. Transcurrido algún tiempo, nuestros excursionistas catadores abrían sus sentidos a nuevos sabores y a nuevas sensaciones. Bajo las expertas recomendaciones de un buen enólogo y ataviados con un magnifico juego de copas de cristal de primera calidad, en un ambiente de cálida y fraternal compañía, empezaba el excelso placer de degustar unos vinos de muy alta calidad. Dando énfasis, al ritual iniciático que una selecta cata de vinos iba exigiendo, de forma gradual, a todos sus participantes, es decir, para que hubiera una total conquista, habría que empezar por la esencia de sus colores, después por las texturas que se perciben al beberlo. Destacando fundamentalmente el sentido del olfato, discerniendo tres tipos de aromas: aromas primarios, que se diferencian entre si por el tipo de vid, aromas secundarios producidos por la fermentación y aromas terciarios o “bouquet” que dependen del tipo de crianza del vino. Aquella deliciosa cata cambió la vida a uno de los participantes… pues, de repente, en el medio de tan exquisita y sobresaliente degustación firmado por un importante elaborador… sonó el teléfono móvil del que, personalmente, ya empezaba a nivel literario creando novelas cortas de excelente nivel, y presentándolas a diversos concursos literarios… comunicándole, linealmente, que su novela histórica había obtenido el primer premio, con diploma y un premio de 12.000 Euros. Lleno de euforia y dando rienda suelta a una enorme satisfacción por la obtención de este premio, pues, ciertamente, le abriría en el futuro, muchas más puertas de índole literaria, rogó al enólogo que hiciera una buena selección de vinos y los pusiera todos arriba de la mesa, sirviendo de vehiculo de tradición, de afable exaltador de la locuacidad y de la amistad entre las personas. Habría que celebrar por todo lo alto este brillante acontecimiento. Y la fiesta báquica duró y duró hasta bien entrada la madrugada en un intenso zigzag de alegres sensaciones y sabores.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8327139274305767760?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8327139274305767760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-36.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8327139274305767760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8327139274305767760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-36.html' title='La visita (versión 36)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlXy8OR47I/AAAAAAAAATk/LNjuZrjRbk8/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2635228235995176438</id><published>2009-11-22T07:17:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T07:19:24.831-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 37)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlWQKMfr8I/AAAAAAAAATM/ueYCSKTmgQ0/s1600/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406947663249649602" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlWQKMfr8I/AAAAAAAAATM/ueYCSKTmgQ0/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambiaría sus vidas…El tiempo le robaba horas al día. Eran ya las doce del mediodía y quedaba mucho por hacer. El olor a sal se alejaba conforme iban dejando atrás la costa. Ese aroma iba tornándose en una nueva fragancia más elegante, con más solera. La mezcla del agua, que despacio iba empapando todo lo que rozaba, y el vino viejo, era la señal inequívoca que seguir para llegar al destino que los caprichos del azar habían decidido por ellos. Aranzazu comenzó la visita, una más, pensaba. “Estas son los toneles que mueve el arrumbador… la damajuana o la venencia son algunas de nuestras herramientas… aquí podéis ver los Finos, que más tarde serán amontillados”, contaba de forma mecánica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las esteras dejaban pasar tímidamente algún rayo de sol que se colaba entre los cachones de botas. Esta alineación perfecta se rompió en la mitad de la hilera. Una cabecita con poco pelo brillaba entre la oscuridad. La visita se deshizo de inmediato. Las dos parejas que la formaban y Aranzazu no atendieron a más razones técnicas y caminaron hasta el lugar de la aparición. El pequeño, de rasgos magrebíes, tenía marcado todos los huesos que le recorrían su diminuto cuerpo; vestía una camiseta deshilachada, un bañador despintado por el paso del tiempo y dos chanclas remendadas con tiras de tela. Su compañero de escapada dormitaba sobre el albero de la bodega cual desierto de arena. Era más pequeño y su debilidad física era patente con solo mirar sus piernas, bien estiradas bajo un gran bocoy que tenía tras él. El sobresalto alertó al primero y despertó al segundo, pero ni uno ni otro tuvieron fuerza para seguir corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras sobraban y no eran ni útiles ni necesarias. Éstas se cambiaron por un abrazo que los cobijara de la humedad que asfixiaba en la bodega. Pidieron, con gestos, vino, para entrar en calor, pero Aranzazu decidió que primero tenían que dar un buen trago de agua y más tarde llegaría el catavino para calentar su helado interior. La autoridad fue la siguiente en llegar a la bodega cuando eran ya más de las tres de la tarde. “El proceso de repatriación deberá esperar, son menores. Ahora se quedarán en un centro a no ser que alguien los adopte”, explicó el inspector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La juventud tardía de las dos parejas hizo que, tanto una como otra, se hicieran replantear muchas cuestiones con lo ocurrido. El destino les había preparado un plan alternativo y quién sabe si un gran proyecto de futuro. La decisión era tan compleja como valiente. Había que pensar, decidir y actuar. Siete copas brindarían al tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2635228235995176438?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2635228235995176438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-38_22.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2635228235995176438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2635228235995176438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-38_22.html' title='La visita (versión 37)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlWQKMfr8I/AAAAAAAAATM/ueYCSKTmgQ0/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8276081356131995004</id><published>2009-11-22T07:10:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T07:14:15.810-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 38)</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406946444034165826" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlVJMQ3zEI/AAAAAAAAAS8/JkNBFa5WrcI/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt; &lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al llegar, una de las personas sintió como si hubiera estado en aquel lugar y lo conociera muy bien, pero pensaba que era una tontería.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al entrar en la taberna se quedaron sorprendidos al ver el estado en el que se encontraba, solo estaba el dueño que parecía muy apenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de tres amigos que querían visitar aquel pueblo y conocer sus famosos vinos.&lt;br /&gt;Justo de acabar con la visita, la mujer, Fermina, oyó algo, como el sonido atrayente del mar cuando está en calma y el viento sopla al compás del agua provocando un musical sigiloso en los oídos de la gente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A los pocos días, Fermina no paraba de pensar en aquella bodega, había algo en ella que le atraía. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Decidió acercarse a la taberna y probar alguno de aquellos vinos tan famosos que tenían allí. Ella se quedó paralizada al degustarlos, pues estaban amargos y sin sabor. Le preguntó al tabernero porqué estaba la bodega tan solitaria y qué le ocurrieron a los vinos, y él, desolado, le contestó casi sin aliento: “Porque la muchacha olvidó este lugar”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al día siguiente, fueron a la bodega, pero se encontraron con una inesperada sorpresa, la taberna la habían cerrado para siempre. Decidieron romper el candado y entrar. Todo estaba mucho más viejo, como abandonado, parecía que llevaba años sin abrirse, no podían creer lo que estaban viendo, ya que sólo pasó un día desde la última vez que estuvieron allí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella sentía algo especial por aquel lugar pero no podía explicar porque le tenía tanto cariño.&lt;br /&gt;De repente, se empezó a escuchar esa música tan agradable otra vez, y Fermina empezó a tener visiones. Veía una bodega iluminada llena de gente y en la barra una muchacha sonriente sirviendo vino.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuidadosamente se fueron acercando al lugar de donde procedía la música, pero no había ningún hueco para acceder al otro lado del muro. Entonces, con un objeto punzante que se encontraron allí, empezaron a tirar aquel muro. En ese instante, mientras se desprendía la pared, Fermina tuvo un recuerdo de su juventud. Recordó que al otro lado de aquella pared, se hallaba el secreto de aquella distinguida bodega. Se trataba de un gran almacén, en el cuál se escondía, a parte de los grandes enigmáticos barriles de vinos, el sonido reluciente de los vinos al chocar con el cristal de las botellas y el aroma de aquel líquido negro que tanto les gustaba a los clientes.&lt;br /&gt;En aquel dorado lugar, vio en uno de los barriles algo escrito, el nombre de Mina, y recordó como años atrás una muchacha escribía su nombre justo ahí. Entonces, se dio cuenta de que aquella joven era ella misma, Fermina. No sabía que había pasado para que ella no recordara aquel lugar, y porqué, tiempo atrás, se fue de allí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue en busca del tabernero para que le explicara que fue lo que sucedió. Él no podía creer lo que Fermina le estaba diciendo, ya que aquel señor mayor era su padre. Él le contó lo que pasó y ella sorprendida le dijo que nunca volvería a ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una semana después, Fermina y su padre decidieron arreglar la bodega y volver a abrirla. Ella les dijo a sus amigos que no se preocuparan, que con el dinero que daría la bodega podrían pagar las deudas que tenían de un negocio, y así poder cerrarlo.&lt;br /&gt;Aquella inesperada visita cambió el futuro de estas personas y el de la bodega, puesto que abrió la puerta en donde se escondía la magia de aquella taberna, la cuál nunca más se volvería a marchar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8276081356131995004?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8276081356131995004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-38.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8276081356131995004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8276081356131995004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-38.html' title='La visita (versión 38)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SwlVJMQ3zEI/AAAAAAAAAS8/JkNBFa5WrcI/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-4326097285278041355</id><published>2009-11-08T15:18:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T15:19:39.529-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 39)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdSBaz4G4I/AAAAAAAAAR0/i9YmyX1zfSQ/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401876462384454530" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdSBaz4G4I/AAAAAAAAAR0/i9YmyX1zfSQ/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas, pues lo que comenzó como una simple escapada hacia el interior huyendo del mal tiempo, se convirtió en una aventura inolvidable. Ese día, lo que vivieron Carlos y su esposa Martina fue asombroso, algo inesperado.&lt;br /&gt;Sin saber hacia dónde tirar, tomaron la decisión de hacer una excursión enológica. Decidieron pasar el día haciendo turismo por la ruta que Pepín Vázquez, compañero de oficina de Carlos, tantas veces le recomendaba.&lt;br /&gt;Así Carlos y Martina pusieron rumbo hacia tierras vallisoletanas, hacia Peñafiel, que según le había dicho Vázquez es el centro de la “Ribera del Duero”, de buenas bodegas y de buenos vinos.&lt;br /&gt;Antes de llegar atisbaron el castillo medieval, en lo alto del cerro, y ya en Peñafiel, dando un paseo por el centro de la villa, de pronto, se dieron de cara con Domingo Tranche, un amigo de Carlos de la infancia. No se habían vuelto a ver desde que Carlos se mudó de Aluche hace veintidós años.&lt;br /&gt;Carlos le dijo:&lt;br /&gt;―Hombre, tú eres Dominguín, ¡cuánto tiempo!&lt;br /&gt;―Y tú Carlitos, ¡qué alegría me da verte chico! ―contestó Domingo, muy contento―, cuanto me he acordado de ti, con las batallas que hemos ganado juntos. Y veo que sigues con Martina. ¿Qué os trae por aquí? ― preguntó.&lt;br /&gt;―Pues la verdad ―contestó Carlos―, hemos venido obligados un poco por el tiempo y otro poco por mi compañero de oficina que me ha asegurado que venir a visitar una bodega es una bonita experiencia.&lt;br /&gt;―Yo me encuentro aquí ―explicó Domingo― porque hace años visité una bodega y quedé “encantado”, fue como si hubiera algo de magia que me hubiera atrapado, tanto es así que gasté todos los ahorros en comprar y reformar una bodega, con viñedo incluido, para uso personal, así que cuando quiero descansar me vengo a la ribera del Duero y disfruto de mi bodega.&lt;br /&gt;Allí los llevó. En menos de diez minutos estaban en Curiel de Duero, con su castillo también en lo alto del cerro; es un pequeño pueblo rodeado de viñedos, un pueblo de los de cuadro al óleo. Muy bonito.&lt;br /&gt;Mostró su bodega, la cual sí tenía encanto; con ese olor a humedad, a acidillo de vino, a oscuridad fresca, a silencio y tranquilidad.&lt;br /&gt;Llegaron a tiempo, ya que esa tarde Domingo se reunía con los amigos, había merienda. Así que con su amable invitación vivieron algo irrepetible.&lt;br /&gt;Al día siguiente, después de haber pasado la tarde y la noche en la bodega y la mañana descansando en la casa de Domingo, regresaron con una buena carga positiva.&lt;br /&gt;Y una vez en el coche, Carlos le dijo a Martina:&lt;br /&gt;― ¡Se va a enterar Vázquez de lo que es disfrutar viendo una bodega!&lt;br /&gt;Habían quedado “encantados para siempre”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-4326097285278041355?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/4326097285278041355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-39.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4326097285278041355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4326097285278041355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-39.html' title='La visita (versión 39)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdSBaz4G4I/AAAAAAAAAR0/i9YmyX1zfSQ/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6848072561183928623</id><published>2009-11-08T15:14:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T15:15:57.515-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 40)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdRIxbawGI/AAAAAAAAARk/XJMi8_NIKEs/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401875489203339362" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdRIxbawGI/AAAAAAAAARk/XJMi8_NIKEs/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana.&lt;br /&gt;Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega.&lt;br /&gt;Aquella visita cambió sus vidas…&lt;br /&gt;Victoria a sus treinta y siete años consideró aquel viaje como una reconciliación con su marido Julio, hombre bastante frío.&lt;br /&gt;Como si de una película se tratara recordó una a una las fotografías memorables de su pasado.&lt;br /&gt;Sus estudios de filología inglesa en Londres, le llevaron hasta Peter estudiante de derecho en la facultad .Al conocerla la invita al cine y ella acepta. Pero él no acude a la cita.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente en el campus universitario se encuentra con un Peter algo distinto… desaliñado , enmudecido y esquivo.&lt;br /&gt;Victoria le pregunta:&lt;br /&gt;-¿Por qué no viniste a la cita?.&lt;br /&gt;Peter :&lt;br /&gt;-Me quedé dormido…(y sin mediar palabra se aleja).&lt;br /&gt;Por la mañana en el periódico de su hermandad ella lee…&lt;br /&gt;Peter Osmond un joven con un futuro prometedor ,murió el 28 de Enero a las 20: 00 horas, al ser atropellado por un coche en pleno centro de Abbey Road .&lt;br /&gt;Victoria sale corriendo asustada …&lt;br /&gt;Victoria:&lt;br /&gt;-Si estaba muerto,¿con quien he hablado yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Victoria no se explicaba por qué después de tanto tiempo este inquietante momento de su vida volvía a su mente.&lt;br /&gt;Se muestra nerviosa esa tarde y la lluvia de Septiembre no ayuda a mejorar su estado de ánimo.&lt;br /&gt;Lee en la carretera en un panel de aviso:&lt;br /&gt;-(Niebla en los próximos 50 km, disminuyan la velocidad.(VICTORIA TEN CUIDADO) .&lt;br /&gt;No lo podía creer , pensó que estaba loca.&lt;br /&gt;Nunca mira hacia atrás ,pero esta vez su cuello siente un frío de ultratumba y se gira rápidamente viendo a un chico .&lt;br /&gt;Al ponerse de nuevo de frente ya lo tiene justo al lado de la ventanilla .&lt;br /&gt;Ella grita y Julio para el motor , se bajan del automóvil y no ven a nadie.&lt;br /&gt;Un silencio envuelve el habitáculo del vehículo, cuando de entre la niebla ,al levantar la cabeza Victoria descubre con sorpresa terrorífica que se trata de su amigo fallecido .&lt;br /&gt;Se miran fijamente y Peter le pide que baje la ventanilla. Ella lo hace y espera unas palabras de él.&lt;br /&gt;Peter:&lt;br /&gt;-Victoria, no sigas viaje…tendrá lugar un accidente en el km 405 .&lt;br /&gt;-Intento llegar a nuestra cita del cine, pero no sé que me pasa, siempre me quedo dormido…&lt;br /&gt;Victoria:&lt;br /&gt;-Le ves ,le ves&lt;br /&gt;Julio:&lt;br /&gt;-¿A quien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Victoria :&lt;br /&gt;-Tenemos que regresar ...dejaremos la visita a la bodega para otro día ,no me encuentro nada bien…&lt;br /&gt;En un estado de enfado, el inexpresivo Julio accede a regañadientes.&lt;br /&gt;Al llegar a casa , ella observa el calendario de la cocina ,ve la fecha del día 28 de Enero…y que ella recuerde transcurría el mes de Septiembre .&lt;br /&gt;Ese mismo día a la misma hora fallecía Peter años atrás, ahora la historia se repite ante sus ojos.&lt;br /&gt;Ya por la noche, Victoria no puede conciliar el sueño, baja las escaleras y conecta su televisión, los canales se vuelven locos sin tocar el mando a distancia, de repente aparecen las noticias.&lt;br /&gt;Locutor:&lt;br /&gt;-Hoy ha sido un día difícil para los cuerpos de bomberos , un accidente en el km 405 ,a causa de la espesa niebla , se ha saldado con el fallecimiento de doce personas justo cuando el reloj marcaba las 20:00 horas .&lt;br /&gt;Victoria apesadumbrada , apaga la televisión y sube a dormir .&lt;br /&gt;Esa noche quiere abrazar a su marido...&lt;br /&gt;Sorprendido, Julio decide volverse entre las sábanas , para encontrar a su esposa en la cama. Algo nace de nuevo entre ellos sin saber él , que gracias a su esposa todo cambiará para siempre, una mirada de ternura hace que se fundan en un abrazo estremecedor y compasivo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6848072561183928623?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6848072561183928623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-40.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6848072561183928623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6848072561183928623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-40.html' title='La visita (versión 40)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdRIxbawGI/AAAAAAAAARk/XJMi8_NIKEs/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-7767085214971832605</id><published>2009-11-08T15:11:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T15:13:44.615-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 41)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdQoY1dk9I/AAAAAAAAARc/cu4mW8IO6rc/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401874932845876178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdQoY1dk9I/AAAAAAAAARc/cu4mW8IO6rc/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas. Descubrieron que la montaña era tan apetecible como la playa aunque lloviera. El olor a hierba mojada. Las cepas invadidas de copiosos racimos de uvas tersas y brillantes por el agua de lluvia, y un edificio singular al fondo del camino, les atrajo como un imán sin poder resistirse a la curiosidad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El plan de cambiar la playa por la bodega no sólo fue del mal tiempo, sino que Juan, el aventurero del grupo, se había empeñado en hacer esa excursión desde que llegaron de vacaciones. Las dos parejas, Luis y Fátima, Juan y Luisa, esperaban disfrutar el mes de Agosto lo mejor posible y los cuatro juntos, así que ese día era el perfecto para contentar a Juan y conocer los entresijos de una bodega. Subieron andando por el camino hasta llegar al edificio que estaba cerrado a cal y canto. Lo rodearon por si había otra entrada pero no, sólo había en la parte trasera, una puerta de madera rústica y bastante ajada en la ladera de una pequeña montaña. Los cuatro se encaminaron hacia ella liderados por Juan. La abrió y el chirrido les puso en guardia sobre la misteriosa entrada escasamente iluminada por la poca luz del día que entraba. Juan se empeñó en seguir adelante mientras los otros tres se hacían los remolones, pero ante la insistencia de Juan le siguieron sin despegarse de él. En la entrada, sobre una pequeña cavidad en la roca, había una linterna que Juan cogió. La encendió y se adentraron en la cueva por un pasillo estrecho de tierra y en cuesta hacia abajo, con un sentimiento entre angustia y curiosidad hasta que llegaron a una especie de sala donde había unos aljibes bastante grandes donde el fuerte olor a vino penetraba hasta el fondo de sus pulmones. Los cuatro se miraron con recelo un poco mareados en el silencio absoluto roto por la pequeña piedra que cayó a los pies de Luisa. Sus chillidos se mezclaron con las carcajadas de Juan: ¡He sido yo quien ha tirado la piedra! Decía mientras se desternillaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El resto del grupo se enfadó con él tanto que Luisa histérica, le soltó un bofetón que resonó por toda la cueva, acabando con sus risas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Siguieron adelante como al principio, pegaditos los unos a los otros. Llegaron hasta unas escaleras. Unos veinte escalones más o menos tenía la distancia entre ellos y la trampilla que se veía a duras penas en el techo. Las subieron entre crujidos y telarañas, siempre con Juan al frente, quien la abrió con esfuerzo. Terminaron de subir. La trampilla daba a una sala oscura que, por el eco parecía bastante grande. Los cuatro intentaban vislumbrar algún objeto o algo de la sala con la poca luz de la linterna que, dirigida por Juan, sólo enfocaba al techo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- ¿Quieres hacer el favor de enfocar otra cosa que no sea el techo Juan? Dijo Fátima mosqueada. En ese crítico momento se encendieron las luces de la sala que estaba repleta de gente entre los tanques modernos de la fermentación del vino de la nueva bodega.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Qué está pasando aquí? Gritaron Luis, Fátima y Luisa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta bodega es de mi familia y esto una broma que os he gastado contestó Juan - cómo no-entre risas pero valió la pena porque conocieron a fondo lo que es una bodega. Les fascinó todo el proceso desde la cepa hasta la puesta en venta del producto que después de unos años, todos trabajan en una bodega en distintos puestos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-7767085214971832605?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/7767085214971832605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-41.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7767085214971832605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7767085214971832605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-41.html' title='La visita (versión 41)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdQoY1dk9I/AAAAAAAAARc/cu4mW8IO6rc/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2478894375395950141</id><published>2009-11-08T15:01:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T15:03:24.714-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 42)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdONIjzmkI/AAAAAAAAARE/ek-JmFKYbpM/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401872265597131330" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdONIjzmkI/AAAAAAAAARE/ek-JmFKYbpM/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas… Los cuatro veraneantes fueron invitados a esperar la llegada del guía en una amplia sala que, con su bóveda enladrillada y sus mesas de madera oscura, presentaba un aire medieval. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Allí, hasta veinte o veinticinco visitantes escuchaban con atención el relato de un clérigo seglar que decía llamarse Gonzalo, quien, al terminar su narración rimada, que, a punto fijo, le tenía espoleada la sed, dijo de aquélla: “Bien valdrá, como creo, un vaso de buen vino”. Celebraron la ocurrencia todos y todos le convidaron a beber en su compañía. Sentóse a una mesa elegida al azar y, allí, una vieja alcahueta, Celestina, ligeramente barbada, le escanció tinto de la tierra. Una voz sentenció: “Es muy cortesano el vino en estómagos honrados”. La voz provenía de un varón de edad mediana, abundoso cabello con ondulaciones, poblado mostachón y bien cuidada perilla; vestía de riguroso negro, excepto la almidonada golilla blanca; quedó sonriendo detrás de las antiparras y del lagarto de la Orden de Santiago bordado sobre el pecho, mientras capa y chapeo descansaban sobre un taburete: se trataba de don Francisco de Quevedo, celebrado poeta cojitranco y putañero. Por si las palabras de éste no fueran suficientes, Celestina hizo, de corrido, larga enumeración de las virtudes del zumo de cepas; después, en más baja voz, comentó algo que provocó las carcajadas de Elicia y Areúsa, las dos jóvenes rabizas que la acompañaban, mozas muy alejadas de parecer, por ademanes y vocabulario, maturrangas de alto copete: “Jamás me acosté sin comer una tostada en vino y dos docenas de sorbos, por amor de la madre, tras cada sopa”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aún la echacuervos no había concluido cuando un hombre se presentó como Lázaro, hijo de Tomé González y Antonia Pérez, y empezó a contar una aventura de los años en que, siendo niño, sirviera a un ciego y tratara inútilmente de hurtarle sólo unas cuantas gotas de su jarro. Mientras, un tal Sancho, labrador de muy escasas luces, “de cuando en cuando empinaba la bota con tanto gusto que le pudiera envidiar el más regalado bodegonero”, y, ante la cada vez mayor frecuencia de los tientos, su señor don Alonso, apellidado Quijada, o Quesada, o Quijana, seco varón de rostro enjuto y complexión recia, con edad de unos cincuenta años, hubo de advertirle: “Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra”. Y un cura, arcipreste por más señas, gozaba, sin ocultación alguna, de la camaradería de una serrana apodada La Chata, hembra de buen ver, y de una jarrica mediada de zumaque: “Es el vino bueno en su misma natura, muchas bondades tiene si se toma con mesura”. Poco a poco, el corrincho se fue diluyendo como azucarillo en agua. Cada uno de aquellos extraños personajes iba saliendo, solo o en compañía, sin decir adiós. Cuando sólo quedaron en la sala los cuatro turistas, dos hombres y dos mujeres de edades indefinidas, apareció el guía de la bodega, quien, después de saludarles, invitó: -Acompáñenme, por favor. Uno de los caballeros intentó ser amable: -Excelente la representación. -¿Qué representación, señor? -La que aquí acaban de ofrecernos. -No le entiendo. Aquí no había absolutamente nadie. -Claro, acaban de marcharse todos. -Señor, nadie ha salido de aquí. Los cuatro se miraron con estupefacción. Jamás habrían podido sospechar, ni en sus más disparatados sueños, que acudir a una bodega supusiera el traslado a siglos anteriores. La lluvia les había frustrado el baño y aquella visita cambió sus vidas, porque, en adelante, ya no fueron capaces de trazar la frontera que separa realidad y ficción, y ya nada tuvieron por imposible…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2478894375395950141?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2478894375395950141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-42.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2478894375395950141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2478894375395950141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-42.html' title='La visita (versión 42)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdONIjzmkI/AAAAAAAAARE/ek-JmFKYbpM/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-9041266461607589765</id><published>2009-11-08T14:57:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:59:01.761-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 43)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdNJigypiI/AAAAAAAAAQ0/skLZB2kkKUc/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401871104332703266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdNJigypiI/AAAAAAAAAQ0/skLZB2kkKUc/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.Los perseguía la sombra del disgusto. Lili, de cumpleaños hizo una proposición: iremos a la bodega ¨El Balcón del Mediterráneo¨. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aceptaron las dos amigas y su novio.El viejo chalet remozado recientemente, se erguía majestuoso a pocos metros del mar. Los muebles en los alrededores daban vida a la bodega donde conversaban algunos turistas.Al llegar solicitaron una mesa. Los aplausos que llegaban del interior de la bodega obligaron a Lili a acercarse.¿Ese es Pallolo Payasá?, preguntó al regresar.El mismo, le contestó una amiga.Vamos adentro, pidió Lili.La melodiosa voz atrajo a los presentes al fondo de la bodega.El novio de Lili entendió que ese era el momento para estrenar el celular de última generación que le regaló por el cumpleaños.Una tos rancia, perruna irrumpió la melodía romántica. Los presentes miraron al final de la bodega.Un hombre en una butaca de playa se cubría su traje de baño con un sobretodo. Bebía un trago en una copa de oro y en la otra mano sostenía un tabaco encendido.El hombre mandó a buscar a Lili con sus dos amigas.El novio se acercó cauteloso para decirle a Lili que tratara que el hombre se quedara en ropa de baño para ver si tenía un tatuaje. Le hizo una señal para que bailara con él. Los cuatro hombres que lo acompañaban mantenían la vigilancia de las parejas que bailaban con la música de Pallolo Payasá.Es verdad lo que dice la prensa, pensó el novio de Lili que salió a enfrentar la brisa fría. Son amigos el cantante y el mafioso. Envió un mensaje al celular de Lili: Llamé a la Policía.Un guarda-espalda leyó el mensaje poniéndole en su espalda el cañón de la pistola envuelto con una toalla.¿Cuál es tu novio? Lili se viró hacia el otro pasillo del chalet. ¿Es aquel?, le preguntó el gualdaespalda señalando a un joven que hablaba por un celular. Si, respondió Lili sin apenas mirar.Llama al hidroavión, a la lancha rápida y al coche, le pidió el mafioso.Ya lo hicieron, jefe.Encerraron a los presentes en el chalet. Con mínima inclinación por las ventanas, miraban como el mafioso con sus cuatro gualdaespaldas vestían iguales con sobretodo, sombrero y enormes gafas. Se desconocía cuál era el jefe. Al momento, llegó el hidroavión donde montaron dos, otro dos en la lancha rápida y el quinto en un coche blindado. El cantante salió escoltado por una puerta trasera que tenía pintado un paisaje. Desaparecieron.A escasos minutos llegó la policía. El oficial escuchó breves declaraciones. Le dio instrucciones al helicóptero y a cuatro patrullas. El novio de Lili la abrazó para darle un beso. Pronto sabremos lo sucedido, le dijo. Esta ha sido una visita inolvidable.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-9041266461607589765?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/9041266461607589765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-43.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/9041266461607589765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/9041266461607589765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-43.html' title='La visita (versión 43)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdNJigypiI/AAAAAAAAAQ0/skLZB2kkKUc/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-6957432842569413771</id><published>2009-11-08T14:39:00.001-08:00</published><updated>2009-11-08T14:40:27.022-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 44)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdIz0ZRmnI/AAAAAAAAAQU/5XgWnvTodL0/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401866333129382514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdIz0ZRmnI/AAAAAAAAAQU/5XgWnvTodL0/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En aquella bodega se habían reunido los mejores vinos del mundo. Enrique Seijas probó un Vega Sicilia, aspirando el olor con delectación, como si el vino serpenteara por su garganta y esparciera sus dorados efluvios por todo su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Natalia Macias eligió un Oporto, de color denso como la miel y al probarlo sintió como si un orgasmo le resbalara por la vagina, haciéndola gritar de placer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Alfredo Covarsí, el cura que los había casado, eligió un Burdeos, encontrando en su sabor dulce y melifluo, la clave mística del mundo. Mientras Alfredo observaba como los dos enamorados se besaban, el vió como exquisitos manjares bajaban del cielo y unas huríes bailaban la danza del vientre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En el vino está la verdad, dijo el poeta, pero aquella bodega era como la Capilla Sixtina del vino y los tres amigos disfrutaron de la tarde más deliciosa de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Despertaron por la mañana en la playa, como si hubieran regresado del Paraíso y el rumor de las olas fuera semejante a la música celestial de las galaxias… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-6957432842569413771?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/6957432842569413771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-44.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6957432842569413771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/6957432842569413771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-44.html' title='La visita (versión 44)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdIz0ZRmnI/AAAAAAAAAQU/5XgWnvTodL0/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-4655429311467936364</id><published>2009-11-08T14:35:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:37:03.572-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 45)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdH6KsAdzI/AAAAAAAAAQE/35pwzVd6QhE/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401865342681118514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdH6KsAdzI/AAAAAAAAAQE/35pwzVd6QhE/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas…Cristina, o Cristy, como la llamaba su novio canario, andaba de morros. No disimulaba ni un ápice su enfurruñamiento por no haber podido disfrutar de una soleada velada a orillas del Mediterráneo y tenerse que ver embutida en un cuatro latas camino El Penedés ¿Qué se le había perdido a ella en semejante pueblucho? Lugar que ni tan solo visitarían, pues iban flechaditos hacia la famosa bodega Torres. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No había recorrido cientos de kilómetros desde el centro de España para acabar visitando barriles y viñas. Pero ahí andaba ella, rodeada de sus mejores amigos argentinos, Federico y Lucía, a quienes guiaban por el país que habían venido a visitar desde el otro lado del océano Atlántico. Y si no había tradición playera, bien tendría que haber otra alternativa, había opinado Jorge, el susodicho novio canario. Desde Sitges, no tardaron más de media hora en llegar a las bodegas, que se habrían ante ellos con su verde ensombrecido por el día gris. Aún así, el espectacular paisaje llegó a impresionar hasta a Cristina, quien por un momento, dejó escapar una sonrisa. Era domingo, prácticamente las 12 del mediodía, y no habían reservado visita. Sin embargo, un grupo de seis jóvenes californianos, les animaron a que siguieran el recorrido junto a ellos, pues dominaban un poco el español y la visita se podría realizar con una mezcla de inglés y castellano. Todos aceptaron de buen agrado, excepto Cristina, a quien parecía fastidiar cada detalle. Inglés… pensó, encima hay que soportar una visita en inglés. Si yo fuese a Napa o Sonoma no creo que se dignasen a ofrecerme la visita en algo que no fuese californiano cerrado, cavilaba. Descendieron para ver las botas que almacenaban el vino como oro. La humedad se desprendía de las paredes, y Cristina se estremeció. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un Viña Esmeralda, blanco, afrutado, delicioso en espesor, olor y sabor, fue lo que les ofreció el sumiller para catar una de las especialidades blancas. Siguieron el ritual de taste y la visita llegó a su fin. Sin embargo, entre todos propusieron descorchar algunas botellas más. Como algo poco usual y un tanto extraño, el especialista cedió a la petición de los californianos, que achacaron el éxito a sus dotes persuasivas. Cristina había imaginado que comerían en algún restaurante de costa, una buena paella, algo de pescado o un tradicional pa amb tomàquet con carne a la brasa. Pero los planes volvían a torcerse para ella, reticente a todo por las malas vibraciones que recorrían su cabeza. Unas bandejas de queso seco, jamón ibérico con bastoncillos de pan, foie y mermelada de higos colmaban la mesa. Las mejillas sonrosadas iban bailando con el vino y las risas que entonaban californianos, argentinos y españoles se oían por gran parte de las bodegas. Hasta Cristina reía y lloraba; siempre de felicidad, siempre de alegría. El Fransola, el Viña Sol, el tinto Mas La Plana llenaban las copas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El sonido del cristal chocando producía grandes estruendos y nadie abría podido objetar que la felicidad inundaba a aquellas 10 personas. Se abrazaban, bailaban, tomaban Sangre de Toro y reían. Como si de algo mágico se tratase, una agradable y apacible sensación bañó sus cuerpos.- Parece que esté flotando…- El cielo debe ser esto… Todos asentían al son de la felicidad, deslizándose entre los butacones y descansando sus ojos nublados mientras retozaban exhaustos en la moqueta del suelo. Horas más tarde un equipo forense estudiaba los cuerpos esparcidos por la sala de la Bodega Torres.- Todo indica que alguien introdujo alguna sustancia tóxica en el vino –anunció el sargento Cortázar a sus colegas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-4655429311467936364?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/4655429311467936364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-45.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4655429311467936364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4655429311467936364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-45.html' title='La visita (versión 45)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdH6KsAdzI/AAAAAAAAAQE/35pwzVd6QhE/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-4471117329964174032</id><published>2009-11-08T14:20:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:22:01.309-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 46)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdEg86XzJI/AAAAAAAAAPk/czzPWsL2TVs/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401861610951658642" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdEg86XzJI/AAAAAAAAAPk/czzPWsL2TVs/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambiaría sus vidas…El tiempo le robaba horas al día. Eran ya las doce del mediodía y quedaba mucho por hacer. El olor a sal se alejaba conforme iban dejando atrás la costa. Ese aroma iba tornándose en una nueva fragancia más elegante, con más solera. La mezcla del agua, que despacio iba empapando todo lo que rozaba, y el vino viejo, era la señal inequívoca que seguir para llegar al destino que los caprichos del azar habían decidido por ellos. Aranzazu comenzó la visita, una más, pensaba. “Estas son los toneles que mueve el arrumbador… la damajuana o la venencia son algunas de nuestras herramientas… aquí podéis ver los Finos, que más tarde serán amontillados”, contaba de forma mecánica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las esteras dejaban pasar tímidamente algún rayo de sol que se colaba entre los cachones de botas. Esta alineación perfecta se rompió en la mitad de la hilera. Una cabecita con poco pelo brillaba entre la oscuridad. La visita se deshizo de inmediato. Las dos parejas que la formaban y Aranzazu no atendieron a más razones técnicas y caminaron hasta el lugar de la aparición. El pequeño, de rasgos magrebíes, tenía marcado todos los huesos que le recorrían su diminuto cuerpo; vestía una camiseta deshilachada, un bañador despintado por el paso del tiempo y dos chanclas remendadas con tiras de tela. Su compañero de escapada dormitaba sobre el albero de la bodega cual desierto de arena. Era más pequeño y su debilidad física era patente con solo mirar sus piernas, bien estiradas bajo un gran bocoy que tenía tras él. El sobresalto alertó al primero y despertó al segundo, pero ni uno ni otro tuvieron fuerza para seguir corriendo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las palabras sobraban y no eran ni útiles ni necesarias. Éstas se cambiaron por un abrazo que los cobijara de la humedad que asfixiaba en la bodega. Pidieron, con gestos, vino, para entrar en calor, pero Aranzazu decidió que primero tenían que dar un buen trago de agua y más tarde llegaría el catavino para calentar su helado interior. La autoridad fue la siguiente en llegar a la bodega cuando eran ya más de las tres de la tarde. “El proceso de repatriación deberá esperar, son menores. Ahora se quedarán en un centro a no ser que alguien los adopte”, explicó el inspector.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La juventud tardía de las dos parejas hizo que, tanto una como otra, se hicieran replantear muchas cuestiones con lo ocurrido. El destino les había preparado un plan alternativo y quién sabe si un gran proyecto de futuro. La decisión era tan compleja como valiente. Había que pensar, decidir y actuar. Siete copas brindarían al tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-4471117329964174032?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/4471117329964174032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-46.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4471117329964174032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4471117329964174032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-46.html' title='La visita (versión 46)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdEg86XzJI/AAAAAAAAAPk/czzPWsL2TVs/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-7222829410745453958</id><published>2009-11-08T14:18:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:20:04.957-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 47)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdEC-yw5BI/AAAAAAAAAPc/LYnDGEzebNk/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401861096060544018" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdEC-yw5BI/AAAAAAAAAPc/LYnDGEzebNk/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas para siempre.En primer lugar no tenían la menor idea de cómo era una bodega de vinos, lo más que sabían de vinos era que los podían encontrar en el supermercado y que habían vinos de colores.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Qué de especial puede tener el ver llenar botellas con vino? Preguntó Raúl en su ignorancia, Juan Manuel, el guía que estaba a cargo del grupo esa mañana lanzó un profundo suspiro y pensó para sí, podrán tener todo el dinero del mundo para haber realizado este viaje desde el otro lado del Atlántico, pero no pasan de ser unos ignorantes, bueno pues, mi misión será enseñarles.&lt;br /&gt;Debemos empezar el recorrido recordando que las primeras menciones del vino se remontan a Noe en el Viejo Testamento, la vid fue cultivada para la elaboración de vino por los griegos, romanos y egipcios. El vino está estrechamente relacionado con la alimentación mediterránea y es en estas regiones donde se obtenían los mejores vinos. Carlomagno impulso el cultivo de vid a lo largo y ancho de su imperio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En España el cultivo de la vid fue introducido por los romanos y posteriormente impulsado por los clérigos y monjes ya que era utilizada para preparar el vino sacramental o vino de Misa. Con la conquista española la vid fue llevada a América y la uva allí cosechada adquirió características propias de esa región, es por eso que podemos diferenciar a un vino por su procedencia. El vino es añejado en barricas de roble lo que le añade un sabor especial.&lt;br /&gt;El proceso de fabricación de las barricas es tan largo como la fabricación del vino, ya que la madera debe ser adecuadamente secada por lo menos durante nueve meses, luego debe ser sometida a un proceso de tostado que influirá en el producto final.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El vino es producido por dos reacciones químicas: fermentación y oxidación. Contiene de un 85 a un 90% de agua y su graduación alcohólica varía entre 9 a 11º. Los polifenoles que se encuentran en el vino ayudan a mantener al corazón y al aparato circulatorio en buen estado, reducen la ateroesclerosis y disminuyen el colesterol, como verán el beber una copa de vino al día es recomendado actualmente por los cardiólogos como una forma de prevenir la enfermedad coronaria. Un ¡Ohoooo! prolongado salió de la boca de todos los presentes&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Al llegar a la bodega lo primero que les llamó la atención fue lo enorme que era ya que comprendía más de doce mil metros cuadrados de construcción en un área de sesenta mil metros cuadrados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta bodega tiene una capacidad de producción de treinta millones de litros al año, los laboratorios analizan permanentemente la calidad del producto desde su procesamiento hasta el embotellado y distribución.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El ver la inmensa bodega, los inmaculados laboratorios, el sistema automático de embotellado y sellado los dejó con la boca abierta, nunca me imaginé que se tuvieran que hacer tantas cosas para poner un vino en el mercado, y menos aún que el beber vino fuera bueno para la salud- comentó Raúl,- ahora cada vez que levante una copa para brindar recordaré todo lo que aprendí aquí, gracias José Manuel añadió dándole un fuerte abrazo al guía.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-7222829410745453958?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/7222829410745453958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-47.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7222829410745453958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/7222829410745453958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-47.html' title='La visita (versión 47)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdEC-yw5BI/AAAAAAAAAPc/LYnDGEzebNk/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-2406963304585501653</id><published>2009-11-08T14:15:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:17:51.040-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 48)</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401860514395595202" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdDhH7CIcI/AAAAAAAAAPU/1dffO0ZiRzM/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa&lt;br /&gt;mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una&lt;br /&gt;bodega. Aquella visita cambio sus vidas, al entrar el olor a pipa humedecida en vino&lt;br /&gt;envolvió sus sentidos, una sensación de embriaguez los invadió, al salir de allí, donde&lt;br /&gt;se encontraba el lagar para fabricar el elixir, tamaña fue la sorpresa al ver semejante&lt;br /&gt;espectáculo, en sus vidas jamás se lo podrían haber imaginado, no estaba el vino dulce&lt;br /&gt;recién preparado reposando para fermentar, tampoco había uva, no, no había nada&lt;br /&gt;relacionado con vendimias, ni uvas, ni vino, más sin embargo, se encontraron con un&lt;br /&gt;lobo marino, pero no uno cualquiera, si no que uno albino. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El lagar estaba lleno de agua con el animal en su interior y al mirar hacia el costado del lagar había construido un canal de concreto que llevaba agua, estaban todos perplejos sin saber que decir, cuando de pronto se escucho una voz: “¡llegó la hora!”. Se abrió una compuerta y el animal descendió por el canal, la gente corrió tras él, avanzaba como sumida en un profundo&lt;br /&gt;sueño y sin darse cuenta estaban nuevamente en la playa donde todos sin importar la&lt;br /&gt;lluvia se dejaron llevar metiéndose al agua, la lluvia fina que se hacia cada vez más&lt;br /&gt;intensa no fue esta vez obstáculo para adentrarse en las profundidades del mar, el&lt;br /&gt;animal los dirigió por hermosos laberintos formados de todo tipo de algas marinas, los&lt;br /&gt;peces se veían circular con toda tranquilidad, había tiburones, ballenas y todas las&lt;br /&gt;especies marinas que uno se pueda imaginar, y todos conviviendo en armonía, de pronto&lt;br /&gt;al mirarse se dieron cuenta de que tenían cola de pez, como las sirenas, en ese momento&lt;br /&gt;el laberinto había llegado a su fin, encontrándose frente a una viña en la profundidad del&lt;br /&gt;océano, hermosa, cada parra estaba cargada con jugosas uvas, pero aún esto no llegaba&lt;br /&gt;a su fin, siguieron un sendero a través de la viña, llegaron a unas bodegas enormes&lt;br /&gt;donde en grandes pipas se guardaba el vino, sobre aquellas pipas había corales&lt;br /&gt;preciosos, donde habitaban pequeños y hermosos seres, el olor a vino y a madera era&lt;br /&gt;diferente, tal vez más dulce, quizás más áspero, indefinible, simplemente exquisito, al&lt;br /&gt;salir de la bodega por una puerta lateral, se encontraron con varios lagares donde mayor&lt;br /&gt;fue la sorpresa al ver quienes trabajaban, muchos pulpos, que entre sus patas agarraban&lt;br /&gt;los racimos y los exprimían hasta sacar la última gota del delicioso jugo de uva, pero el&lt;br /&gt;lobo marino albino, los hizo seguir avanzando, cuando de pronto se encontraron frente a&lt;br /&gt;un fabuloso palacio, donde fueron recibidos por hermosas sirenas, que a cada uno de los&lt;br /&gt;visitantes fueron repartiendo una copa de magnifico vino, una vez allí dentro de aquel&lt;br /&gt;palacio, el lobo marino albino avanzó hasta una especie de trono y en su aleta recibió&lt;br /&gt;una copa de vino alzándola para hacer un brindis por las visitas, después de aquello, se&lt;br /&gt;llevaron la copa hacia la boca cuando en ese instante en que saboreaban el delicioso&lt;br /&gt;elixir, las sirenas comenzaron a entonar un canto hermoso, un canto que nunca habían&lt;br /&gt;oído, en un lenguaje desconocido, poco a poco fueron cerrando los ojos hasta quedarse&lt;br /&gt;completamente dormidos, sin embargo de pronto se sintió una gran ola de calor junto al&lt;br /&gt;canto de unas gaviotas que los despertó sobre la arena en la playa frente al mar…&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-2406963304585501653?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/2406963304585501653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-48.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2406963304585501653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/2406963304585501653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-48.html' title='La visita (versión 48)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdDhH7CIcI/AAAAAAAAAPU/1dffO0ZiRzM/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-289970931582232140</id><published>2009-11-08T14:13:00.001-08:00</published><updated>2009-11-08T14:14:21.007-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 49)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdCsdNy6nI/AAAAAAAAAPE/mDMQj2ECB1c/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401859609578367602" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdCsdNy6nI/AAAAAAAAAPE/mDMQj2ECB1c/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían del coche para visitar una bodega. Aquella visita cambio sus vidas…&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hacía poco que la empresa donde trabajaban había cerrado sus puertas. El motivo que les dieron, unos días antes de echar el cierre definitivo fue que por motivos de la crisis, el descenso de las ventas había llevado a la empresa matriz, residente al otro lado del atlántico, llevarse la producción a un país del sureste asiático, donde el precio de mano de obra, era mucho más barata.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aquella decisión no afectaba, no solo a los trabajadores, si no a las familias de estos trabajadores que se veían ahora en la calle.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El día no aconsejaba el baño por lo que decidieron realizar una visita vinícola por el interior de la comunidad autónoma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tras desayunar fuerte, cargados de mapas y guías marcharon en busca de aquellos lugares que en cuyas entrañas guardaban los mejores caldos de la zona.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Toda la mañana la pasaron recorriendo las carreteras, en busca del objeto de la excursión. En cada lugar que visitaban, comprabas una caja de botellas, con intención de montar una pequeña bodega en sus casas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aquel recorrido, lo completaban paseando por los pequeños pueblos, cuyas calles eran paseadas por los dos matrimonios, que cuando volvieran a la capital, tendrían que recorrer, empresas de trabajo temporal y polígonos industriales, en busca de un nuevo trabajo.&lt;br /&gt;Cerca de la hora de la comida, llegaron a un restaurante, recomendado por la guía, que le dieran en el hotel, cuyos precios se encontraban al alcance de sus bolsillos.&lt;br /&gt;La guía no faltaba a la verdad. El servicio era bueno y la cocina excelente. Los vinos de calidad y con precios moderados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tras pagar la cuenta, y mientras esperaban la vuelta, una de las mujeres pregunto, que bodegas irían a visitar por la tarde.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- Cerca de aquí, hay unas bodegas familiares que se pueden visitar. Al finalizar la visita te ofrecen degustar sus caldos.&lt;br /&gt;A los matrimonios, aquella opción, pareció satisfacerles.&lt;br /&gt;- Parece una buena idea, antes de volvernos al hotel, dijo el hombre más joven.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los dos matrimonios se encaminaron hacia las bodegas. Toda la tarde estuvieron visitando diferentes establecimientos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando el sol declinaba, dirigieron sus pasos a la última bodega que pondría punto y final, a la excursión que dio comienzo a primera hora de la mañana.&lt;br /&gt;Lo primero que les llamo la atención, era el cartel que aparecía en la entrada, con las palabras se vende.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los dos hombres se miraron. Aquella mirada no pasó desapercibida a las mujeres.&lt;br /&gt;La siguiente media hora la pasaron viendo las instalaciones de la bodega, acompañados por el dueño.&lt;br /&gt;Mientras servía las copas de vino, el hombre mayor, preguntó si era cierto que la bodega se encontraba en venta.&lt;br /&gt;- La bodega y los viñedos que la rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y eso.&lt;br /&gt;- Mis hijos cuando se casaron marcharon lejos de aquí. Yo quiero jubilarme y retirarme cerca del mar, acompañado de mi mujer, cerca de los míos.&lt;br /&gt;La mujer más mayor pregunto por el precio que pedían.&lt;br /&gt;Antes que terminará la copa que el bodeguero había llenado, llegaron a un acuerdo sobre el precio de compraventa.&lt;br /&gt;Para celebrarlo fueron a cenar a un reputado restaurante de la zona.&lt;br /&gt;Tras pedir los platos, pidieron el vino de la bodega que acababan de adquirir.&lt;br /&gt;- No trabajamos con esa marca, porque hace tiempo que el representante, dejo de visitarnos.&lt;br /&gt;- Y era como dicen, buenos caldos, pregunto la mujer más joven.&lt;br /&gt;- No estaba mal, pero ahora los clientes, piden sabores más afrutados y menos saber a madera.&lt;br /&gt;Tras pedir el vino que acompañaría la cena, todos estuvieron de acuerdo, que tenia por delante mucho trabajo a realizar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-289970931582232140?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/289970931582232140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-49.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/289970931582232140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/289970931582232140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-49.html' title='La visita (versión 49)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdCsdNy6nI/AAAAAAAAAPE/mDMQj2ECB1c/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-8635877402339153161</id><published>2009-11-08T14:08:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:10:33.463-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 50)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdB01uXTEI/AAAAAAAAAO8/PjfnWpPYnsc/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401858654084746306" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdB01uXTEI/AAAAAAAAAO8/PjfnWpPYnsc/s200/La+visita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían del coche para visitar una bodega. Aquella visita cambio sus vidas… narraba Don Facundo. Ahí conocieron las dos cosas más bellas de la vida, un vino de agradable sabor y dulce aroma, y, a princesa… así le decían. Ella les daba a probar los más selectos vinos mientras recorrían la bodega… los mejores del mundo. --Completó Lucía--. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dos años después, su abuelo se casó con princesa… &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;--Abuela… abuela… tú eres princesa. Jajaja… tenía tiempo que no me llamaban así. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;--Abuela… abuela…¿Dónde queda la bodega? Ya estamos por llegar –responde— Niños ahora ya saben por que cada año visitamos las bodegas de la región. Nos recuerdan el amor que nos profesamos, y que la vida es como el vino… tiene sabor, aroma y buen tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-8635877402339153161?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/8635877402339153161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-50.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8635877402339153161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/8635877402339153161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-50.html' title='La visita (versión 50)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvdB01uXTEI/AAAAAAAAAO8/PjfnWpPYnsc/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-1708171680886496383</id><published>2009-11-08T09:30:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T09:33:18.613-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 51)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvcAyXV_-SI/AAAAAAAAANs/lBjyOBIyNn4/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 170px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvcAyXV_-SI/AAAAAAAAANs/lBjyOBIyNn4/s200/La+visita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401787143313946914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas,, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas repentina y arbitrariamente. El señor de las gafas de pasta, vendedor frustrado de enciclopedias a domicilio, se convirtió torero, también frustrado. Había tomado vino tinto. La mujer del pelo corto con mechas rojas, que entró siendo su esposa, se convirtió en una duquesa de una región inexistente, huyendo de paparazzis inexistentes. Había tomado un vino rosado. El señor conductor, padre de la mujer de mechas rojas, celador jubilado; tomó un vino turbio que lo dejó bastante trastocado y lo convirtió en un timador de pacotilla con un pasado bastante turbio. La mujer mayor, la esposa y madre, tomó un vino blanco dulce y se convirtió en una monja de clausura de un convento de la orden de Las Hermosillas. El niño que venia con ellos, absteniéndose a entrar en la bodega para jugar con los otros niños en los columpios de la entrada; siguió siendo el mismo niño. Y quedándose, así, olvidado por sus padres y abuelos, pasó a formar parte de la colección privada de niños de la bodega. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el peculiar vino de ésta bodega no se han encontrado rastros de ninguna transformación química, ni transgénica. No se han detectado cambios neurológicos en los afectados, todos siguen llevando una vida normal y corriente, adecuada a su nuevo cambio. Se sospecha en que personas de gran importancia en este país, cuya cláusula de confidencialidad impide desvelar sus nombres, hayan podido pasar por ésta bodega. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cartel de advertencia avisa a los visitantes de tales efectos y evita así malentendidos y quejas:&lt;br /&gt; “la visita a esta bodega&lt;br /&gt;cambiará sus vidas literalmente”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si conoce a alguien que esté afectado, o usted mismo cree poder estarlo, no dude en ponerse en contacto con la bodega. Pues tienen un registro de visitantes y pueden, así obtener información de sus anteriores vidas. Si quieren, también pueden recoger a sus hijos, que siguen esperando pacientemente en los columpios de la entrada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-1708171680886496383?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/1708171680886496383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-51.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1708171680886496383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/1708171680886496383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-51.html' title='La visita (versión 51)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvcAyXV_-SI/AAAAAAAAANs/lBjyOBIyNn4/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-76427869506778348</id><published>2009-11-08T09:28:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T09:30:26.740-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 52)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvcAJxpftYI/AAAAAAAAANk/40e7CxgNF2o/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 170px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvcAJxpftYI/AAAAAAAAANk/40e7CxgNF2o/s200/La+visita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401786446000403842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Carlos sujetaba fuertemente a Ana, trataba de tranquilizarla, pero Ana, sofocada como se sentía ya no podía correr, las imágenes de meses pasados hacían marejadas en su mente, no sabía que era peor, si haber sobrevivido a aquella tragedia para vivir esta nueva o estar atrapada en este infierno que se cierne en su espalda. Sentía el fuego abrasador, sentía a Carlos agarrándola fuertemente de su cintura y manos, sentía los jadeos y gritos de las personas que con las que minutos antes había apenas convivido, sentía el dolor de terminar así su vida, su viaje tan esperado, el viaje que Carlos y ella merecían con creces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Enólogo y la persona de seguridad se abalanzaron sobre la puerta, tenía años de no abrirse, daban patadas, le pegaban a la manija, nada se movía. Los gritos de ellos se unían a los de los otros a quienes el fuego tomaba en sus brazos. ¡Abre maldita sea! Gritaba el Enólogo. ¡Empuja, empuja fuerte! Los minutos se hacían eternos, las llamas cada vez más cerca devoraban todo a su paso. Así seguían empujando, empujando, hasta que de pronto la puerta cedió, la bocanada de aire limpio les dio en la cara, al igual que una oleada de calor. Se precipitaron todos contra la salida, las llamas prendían algunas espaldas, entre ellas la de Carlos que al sentirlo se abalanzó contra Ana, Carlos, Carlos, ya estamos por salir, Ana lo abrazó como pudo, veía las llamas crecer ante sus ojos, al llegar al umbral de la puerta sintió un jalón y unas manos, la ayudaron y sacaron a Carlos y al resto  de gente que quedaba, tumbados los cuerpos sobre la fría grava, que se llenaba de quejidos y llantos, las llamas seguían consumiendo aquella bodega, llenaba el techo y los jardines de los costados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que levantarse, ¡vamos! Dijo el de seguridad, que al verse a salvo retomaba su voz de mando. ¡Vamos, vamos!, estamos vivos, hay salir de aquí, corramos para allá, ahí no llegará el fuego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A gatas, ayudados por otros, sintiéndose arder, llorando profusamente, y Ana creyendo perder la razón a ver  a su amado que apenas podía respirar, trataba de moverse con él hacia donde le decían.&lt;br /&gt;Se escuchaban ya las ambulancias, bomberos que llegaban, volviéndose veía como se desplegaban para sofocar aquel incendio tan atroz, paramédicos corrían hasta ellos, cargados de botiquines que se tambaleaban como si bailaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana al verlos se echó a llorar y le decía: ¡Carlos, amor, amor, aquí están los doctores, te van a curar, resiste amor! Carlos había perdido la conciencia ante el dolor. Ana le besaba la mejilla, veía su cuerpo quemado, desfigurado,  no quedaba rastro de lo que había sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítame, por favor. ¿Está usted herida? ¡No, no cure a mi esposo, por favor! ¡Cúrelo! Haremos lo posible. Una ambulancia llegó hasta ahí, pidieron por radio un helicóptero, empezarían  a trasladar  a los más graves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocho meses después, yacía Carlos en su cama, recostado sobre su lado derecho veía hacia la ventana, un colibrí se había posado en ella. Ana entró trayendo la comida, Carlos mi amor, es hora de cenar, te he preparado tu platillo favorito, Ana no se percató que una lágrima salía de los ojos de Carlos. No quiero comer ahora, ¡léeme algo por favor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos quedó atado a la cama, el fuego aquel se había llevado su columna, sus ojos con los que admiró aquellos paisajes de Toscana, el cuerpo de Ana cuando se desvestía, el día de su boda, la esperanza de empezar otra vida juntos.&lt;br /&gt;Léeme Ana, por favor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si amor, te leeré este poema que me gusta y que recién encontré, es de Antonia Alvarez se llama “Besé tu risa”: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y besé en tu boca todos los amores,&lt;br /&gt;los amores lentos y amores tardíos,&lt;br /&gt;los amores blancos de los labios fríos,&lt;br /&gt;los amores rojos de calor y ardores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y besé en tus labios todas las sonrisas,&lt;br /&gt;las sonrisas grandes de ancha primavera,&lt;br /&gt;las sonrisas tristes de dolor y espera,&lt;br /&gt;las de mundos hechos a quietud y a prisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre cada verso, las lágrimas de Carlos corrían, había sentido ese día como sus fuerzas se habían ido, como el cansancio de vivir así había sucumbido con toda su fe. Veía los labios de Ana y le parecían bellos como desde el día en que se casaron. Su voz melodiosa, había vuelto a ella el ánimo y  sabía que toda su energía era para él. Antes de terminar el poema, Carlos cerró los ojos, las lágrimas se habían detenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besando tu risa, besando tu boca,&lt;br /&gt;he besado el tiempo, te escondí en el alma,&lt;br /&gt;navegué los mares de un corazón preso,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inquietudes tibias de ternura loca&lt;br /&gt;presagiaron lunas de azogue y de calma,&lt;br /&gt;cesaron las voces..., y aconteció el beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana lo besó en la frente, y se recostó con él, lo abrazó intensamente por última vez y le repitió al oído: Besando tu risa, besando tu boca, he besado el tiempo, te escondo dentro de mi alma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-76427869506778348?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/76427869506778348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-52.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/76427869506778348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/76427869506778348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-52.html' title='La visita (versión 52)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/SvcAJxpftYI/AAAAAAAAANk/40e7CxgNF2o/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-4768583011019867419</id><published>2009-11-08T09:04:00.001-08:00</published><updated>2009-11-08T09:06:01.652-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 53)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Svb6ZaWFzqI/AAAAAAAAANc/TaBsiss5C5Q/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 170px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Svb6ZaWFzqI/AAAAAAAAANc/TaBsiss5C5Q/s200/La+visita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401780117553139362" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega. Aquella visita cambió sus vidas y se convertiría en una de las experiencias de la vida para contar a los nietos, como es el caso. Uno de esos recuerdos que parecen dormidos en el olvido hasta que tu olfato detecta un olor característico que te transporta al pasado, como es el aroma de un buen vino. El camino en coche non se hizo muy pesado, aunque no se dirigieron palabra, Lucas conducía el coche mientras escuchaba en la radio que se precipitaba tormenta, su mujer leía información sobre la bodega, parecía ser la única interesada en aquella visita y Juan, Marcos y Ana ilustraban sus mentes con sus respectivas psp.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzaron la visita acompañados de un guía que según mi madre que en aquel momento tenía dieciséis años, era bien parecido, en el jardín de un enorme castillo del siglo XVII todo lleno de ventanucos acristalados, algunas vidrieras de colores y una anciana enredadera que surcaba los alfeices de gran parte de la fachada. Una puerta que no se lograría a acertar su peso se abrió lentamente y un olor fuerte, con poder, les inundó de repente, les sumió en un mundo totalmente desconocido para ellos y entonces comprendieron que se debía a la elaboración del famoso vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guía les indicó con un gesto amable que les siguiera mientras comentaba la historia y proceso de elaboración de la tan codiciada bebida de los Dioses. Bajaron unas escaleras pendientes y estrechas, podían notar la humedad y el frío en la piel, estaba oscuro y el olor se hacía cada vez más penetrante tanto que casi se podía saborear. De pronto un hombre diminuto salió de una puertecita que tenían a mano derecha una vez habían bajado las escaleras, su semblante era lúgubre y sus ojos estaban un poco amarillos como si no hubiera visto la luz del día en varios años, fue un encuentro inesperado para todos los asistentes, incluso algún grito que otro se escuchó. El guía se apresuró en presentarle como Luís, el hijo del Marqués, propietario del castillo y la bodega. Siguieron con la visita y ahora tocaba ver las grandes tinajas  de barro donde se almacenaba el vino, después de eso salieron por indicación del guía al exterior donde les esperaba una cata de vino y productos tradicionales aunque preguntó si alguien quería quedarse con él en aquella habitación para contestar a cualquier pregunta sobre lo visto y aprendido durante la visita pero todos salieron a degustar no fuera a ser que después no probaran bocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos parecían estar pasando un buen rato cuando vieron acercarse a un hombre con un andar un poco destartalado al igual que sus ropas, comenzó a hablar con mi abuelo y comprobaron que su voz se entrecortaba y a veces tenia ausencias, por llamarlas de alguna manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabía quien era, no pertenecía al grupo de visitantes pero se integró rápidamente, según hablaba, él creía estar en un concurso de cata de vinos pero no como degustación para elegir al de mejor solera, aroma, sabor…si no a ver quién bebía más rápido. Todos coincidieron en que de cuerdo le quedaba poco. A pesar de ello la tarde fue muy agradable para todos y se alegraban de la visita realizada a la bodega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre las cinco, una sirena perturbaría aquella apacible tarde. De un coche de policía bajó un hombre bien uniformado que les enseñó una foto al mismo tiempo que les informaba que se trataba de un perturbado mental, un loco escapado de un manicomio, que aunque no era peligroso precisaba de medicación urgentemente. Las miradas se entrecruzaron, estupefactos no podían articular palabra pues se trataba del hombre que habían conocido y cuyo comportamiento no era muy coherente. &lt;br /&gt;Las miradas lo buscaban entre ellos mismos, pero nadie lo encontraba, por fin uno de los visitantes informó al jefe de policía y todos entraron a la bodega cuya puerta permanecía abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más entrar el policía encontró el cuerpo del guía tumbado en el suelo, y todo empapado en vino. Se acordonó toda la zona y todos los presentes observaron que en una de las principales estanterías faltaban dos botellas cuyo valor era incalculable pero todos estaban de acuerdo en que no era motivo suficiente para un asesinato. El policía mandó en busca y captura al loco mientras una ambulancia intentaba reanimar el cuerpo del malogrado guía. Sobre las nueve de la noche supimos que el guía se salvaría pero había faltado poco para que no lo contara, fue a esa hora cuando se encontró una de las botellas desaparecidas, estaba vacía pero con el corcho puesto y dentro había un papel, el policía destapó la botella y el papel era un albarán de la empresa del Marques con una nota en la que se podía leer “Yo no he sido”. Nadie entendía nada, el guía apareció con un golpe en la cabeza y todo empapado en vino pero el vino de una sola botella no era suficiente, alguien escribió esa nota pero podía ser quien vio lo sucedido o incluso el culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre las diez de la noche encontraron a Rony, el loco, totalmente ebrio con la otra botella de 8.000 € desaparecida en la mano y lo único que decía era que el vino de esa tierra era exquisito. Cuando pudo hablar explicó al policía que él entró a la bodega atraído por el olor y escuchó ruidos dentro de una tinaja, subió por la escalera que estaba apoyada en ella y vio al guía medio ahogado, lo sacó y lo tumbó en el suelo. Se bebió la primera botella allí al lado de él y decidió escribir el mensaje por si acaso alguien le quería cargar el muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego se supo que fue Luís quien empujo al guía a la tinaja cuando este estaba comprobando el estado del vino, su propio hermano, pues ambos eran hijos del Marques. Así que esta historia me la contó mi madre Ana, ella tenia sólo dieciséis años pero para ella fue una aventura inolvidable en la que el final no fue drástico y donde comenzó su amor por el cuidado del vino y su cultura tan ancestral, ese aroma nos lo transmitió a todos sus hijos quienes ahora brindamos en la mesa con nuestra propia cosecha a la salud de Ana y agradeciendo tan grata visita a su primera bodega.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-4768583011019867419?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/4768583011019867419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/una-lluvia-fina-helo-la-esperanza-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4768583011019867419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/4768583011019867419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/una-lluvia-fina-helo-la-esperanza-de.html' title='La visita (versión 53)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Svb6ZaWFzqI/AAAAAAAAANc/TaBsiss5C5Q/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5053823172491223350.post-302903072972989337</id><published>2009-11-08T08:58:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T09:00:02.845-08:00</updated><title type='text'>La visita (versión 54)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Svb5CnXZ8VI/AAAAAAAAANM/pifMEHBdaWk/s1600-h/La+visita.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 170px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Svb5CnXZ8VI/AAAAAAAAANM/pifMEHBdaWk/s200/La+visita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401778626399695186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una lluvia fina heló la esperanza de quienes deseaban un baño en la playa esa mañana. Media hora más tarde, con pocas ganas, salían en coche para visitar una bodega.   Aquella visita cambió sus vidas, nada más cruzar la gran puerta de hierro en la que forjado estaba el año de fundación de la bodega “1818” olvidaron el cambio de planes, les asaltaron miles de sensaciones, un gran jardín, con cientos de árboles frutales: cerezos, naranjos, limoneros, azaleas, geranios, pitas, jazmines, el trinar de cientos de pájaros…notaron tranquilidad, alegría  y  les embriagó el olor a flores y  a tierra mojada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al adentrarse por el caminito de piedras dejaron atrás viejas máquinas que en su día se movieron miles de millones de veces para elaborar los mejores caldos de la región. A esa hora aún había pocas personas de visita pero si vieron a una pareja de japoneses con sus máquinas de fotos inmortalizándose delante de los amasijos de hierros convertidos hoy en esculturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final del camino una señorita ataviada con traje típico les obsequió con una copa de vino que les supo a gloria en cuanto lo probaron y les  acompañaron al interior de la nave que se abría paso por entre arcos de piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según se adentraban, notaron el frescor, la humedad, el olor a madera de miles de barriles de roble americano que según les explicó la señorita tenía cada uno la capacidad de 500 litros y que descansaban a una temperatura constante que era fundamental para el buen desarrollo del vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vieron algunas de las barricas firmadas por personas muy famosas como actores de cine y cantantes e imaginaron  que en el mismo sitio donde ahora se encontraban habían pasado personas tan importantes y se sonrieron unos a otros.&lt;br /&gt;Les condujeron hasta un pequeño auditorio donde tras sentarse en unos sillones muy cómodos les explicaron la historia de la bodega, la familia fundadora la elaboración de los Caldos, los secretos que habían sido utilizados desde antaño…&lt;br /&gt;Luego les acompañaron hasta lo que ellos llamaron un lagar de prensado de uva en el que había una fila de prensas horizontales con 5.000 Kg cada una y que usaban 300.000kg al día de uvas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir por un lateral, llegaron a unos viñedos anexos a la bodega y a una pequeña nave donde les contaron que se realizan investigaciones sobre plagas, calidades, olores, sabores….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol empezó a filtrarse por los altos ventanales y pensaron después de comprar algunas botellas, que la bebida ya la tenían pero que la comida aún estaban a tiempo de comerla en el chiringuito de la playa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5053823172491223350-302903072972989337?l=erase-una-vez-el-vino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/feeds/302903072972989337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-54.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/302903072972989337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5053823172491223350/posts/default/302903072972989337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erase-una-vez-el-vino.blogspot.com/2009/11/la-visita-version-54.html' title='La visita (versión 54)'/><author><name>Luis</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cYvfwXHiP8g/Svb5CnXZ8VI/AAAAAAAAANM/pifMEHBdaWk/s72-c/La+visita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
